Cáritas recuerda todo el trabajo “intangible” que se realiza con los más necesitados

Cáritas Diocesana Huesca atendió el pasado año 2012 a un total de 1.423 personas. El 90% de ellas tenía cargas familiares, lo que incrementa el número de personas afectadas. Generaron 4.094 solicitudes y respuestas económicas por importe de más de 170.000 euros. Para Cáritas, en todo caso, en estas cifras quedan sin reflejar todas las ayudas, escuchas, gestiones, acompañamientos y trámites efectuados que, recuerdan, constituyen las ayudas intangibles e incuantificables de Cáritas, y que son tan importantes o más que las puramente económicas.

Y es que Cáritas Diocesana Huesca no limita su acción a dar respuestas materiales o económicas a las principales demandas provocadas por la crisis, como alimentación, vivienda, ropa o acceso al empleo, sino que más allá de la solución material e inmediata de necesidades, su misión se centra a la atención a la persona, que se acerca a Cáritas para plantear sus problemas.

En esta ONG se acoge a estas personas, se analiza su situación, se intentan descubrir sus potencialidades y se busca con ellas respuestas a sus necesidades que, en muchas ocasiones, precisan de un largo proceso de reorientación de su vida, de reordenación de su economía, de formulación y tramitación de prestaciones sociales a las que tiene derecho o de ayudas sociales de las Administraciones públicas, de mediación en situaciones conflictivas generalmente de carácter familiar, o de mediación en temas laborales o con las entidades financieras, de gestión de documentación necesaria u obtención de permisos de residencia y trabajo, de búsqueda de alquileres baratos, de cobijo de pisos de acogida…

Toda esta labor se desarrolla también en coordinación con otras entidades generando con ellas y con la sociedad una red de ayuda, promoción y sensibilización. En ella, por tanto, la ayuda material y económica puede ser una más de las posibles soluciones para remediar una necesidad inmediata y urgente, pero no es ni mucho menos la principal.

Y esta tarea exige un seguimiento y acompañamiento asiduo de la persona durante todo su proceso de promoción y cambio, con un estilo de acción específico de Cáritas.

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