Peatonalización: Por consenso o por imposición. Domingo Malo, PSOE

El 9 de abril de 2003 se inauguró la nueva piscina cubierta municipal Almériz. Y todos, en nuestra modesta opinión, debemos celebrar esa efeméride con satisfacción, orgullo y alegría. Los números lo dicen todo: más de 1.700.000 usuarios en diez años.

Decimos esto porque nos recuerda el proceso de participación ciudadana que se puso en marcha para buscar y definir el modelo de piscina que nuestro Ayuntamiento debía construir. Hubo diálogo entre los técnicos deportivos municipales y los arquitectos que realizaron el proyecto, aceptando, además, el asesoramiento de un arquitecto que había construido más de cincuenta piscinas cubiertas en el territorio nacional.

Se organizaron reuniones, con el fin de recoger sugerencias y propuestas que sirvieran para sumar al proyecto inicial de piscina, con la Facultad de Ciencias de la Salud y del Deporte del Campus de Huesca, con la Federación de Natación, con la Coordinadora de Asociaciones de Personas con Discapacidad de Huesca (CADIS), con los representantes de los usuarios de la piscina del Parque, con la Cruz Roja, con los empleados del Patronato Municipal de Deportes, con empresas del sector y con directivos, técnicos, entrenadores, monitores y socorristas de los diferentes clubes de la ciudad.

Considerándola una piscina cubierta pública de todos y para todos, es hoy un lugar de encuentro amable, donde se reúnen, como mínimo, más de 600 personas al día y eso basta y es lo importante.

Sin embargo, estos últimos meses estamos viviendo otro proceso, el de la peatonalización de muchas de las calles en el centro de la ciudad, empezando por el Coso, proceso que difiere mucho del que acabo de relatar respecto a la piscina Almériz. Son dos formas diferentes de gestionar y de decidir: por consenso o por imposición.

Se nos quiere imponer un modelo y una fecha: primero que estaría en seis meses, más tarde que a partir del 1 de septiembre de 2013, luego que se haría por fases y ahora se rumorea que a principios del año 2014. Esto denota improvisación, bastante precipitación (también la podemos llamar ocurrencia, o ir decidiendo sobre la marcha) y, sobre todo, ausencia de un estudio previo riguroso sobre cada uno de los sectores económicos y sociales a los que este cambio afectará.

Se organizan reuniones para informar del proyecto del equipo de gobierno del Partido Popular y del PAR, habiendo tomado ya su decisión, sin oír a nadie, acerca de qué calles conforman la zona peatonal, la zona estancial, las rutas de autobús y las zonas azules. Un día se rectifican las zonas de carga y descarga. Otro se añade una fila de aparcamientos para compensar el espacio ocupado por el carril bici. Hoy se dice que habrá flexibilidad. ¿Y mañana?...

Según el diccionario PARTICIPAR significa tener uno parte en una cosa. Y en este proceso los ciudadanos han sido convidados de piedra a los que se convoca para escuchar pero que no han participado porque el modelo de Ana Alós ya estaba decidido e impuesto hace meses.

Cuando se trabaja un proyecto serio, con consenso y participación, y en el momento adecuado, permanecen en el tiempo instalaciones como la piscina Almériz. Sin embargo la precipitación, la improvisación, la imposición, la falta de consenso nos puede acarrear muchos problemas y muchos desencuentros.

Domingo Malo

PSOE de Huesca

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