"Monzón Epic Run", una trepidante carrera con historia

Este domingo, se celebra la “Monzón Epic Run 2013”. Se trata de la segunda edición de esta atractiva carrera de 5 kilómetros que parte del centro de Monzón y llega hasta el Castillo. La salida se producirá a las 10.00h. Esta competición sirve de prolegómeno al Homenaje a Mont Rodón, que se celebrará el 25 y 26 de mayo.

La “Monzón Epic Run 2013” es una carrera de obstáculos. En ella se deberán saltar numerosas pacas de paja, pasar por debajo de alambres de espinos y realizar un recorrido realmente exigente, que encontrará la meta en el patio de armas del Castillo de Monzón. Es una prueba apta para todo el mundo, rápida, pero también bastante dura.

Para poder participar en la misma, es necesario apuntarse previamente (más información en www.monzonepicrun.es). La inscripción da derecho a participar y a recibir la bolsa del corredor. Durante la carrera habrá un avituallamiento de líquidos y a la llegada, uno líquido y sólido donde recuperar fuerzas. Se recogerán los dorsales el mismo día de la prueba una hora antes de la salida.

Esta competición pretende recrear la constumbre que tenía el niño rey Jaime I, formado por los templarios en el Castillo de Monzón, de acudir a beber agua a un manantial, adornado por un bello rosal, cercano a la fortaleza. Cuenta la leyenda que cuando bebía de esa fuente, se cargaba de energía, ya que ese agua le hacía estar más sano, más fuerte y más veloz que el resto de los niños que habitaban la Villa de Monzón.

Años más tarde, un mes de mayo, durante un levantamiento de la nobleza aragonesa, viendo como los nobles iban ganando terreno, Jaime corrió hacia la fuente conocedor de sus propiedades, en busca de esperanza. Ahí seguía el rosal, radiante tras las lluvias de abril. Al ver que numerosos guerreros iban en su busca, bebió pacientemente y con cuidado cortó una rosa con su daga y la guardó bajo la camisa. Acto seguido fue hecho prisionero. Esa flor le acompaño durante los meses en los que estuvo retenido y le mantuvo con fuerza y esperanza hasta que le rescataron.

Al volver, Don Jaime adquirió la costumbre de pedir que sus cortesanos le consiguieran cada mes de mayo una rosa de ese magnífico rosal. Esa flor se convirtió en un símbolo de suerte, esperanza y fortaleza. El próximo día 19, las dos rosas más bellas de ese rosal esperarán en lo alto del Castillo de Monzón, a que el más veloz, el más fuerte y el más resistente se haga con ella.

Una vez corridos los 5 km, el primero que haya cogido esa rosa de la Dama del Castillo, que estará situada frente al Cristo que preside la ciudad de Monzón, será el que se lleve el cochinillo y deje su nombre marcado para la posteridad en Trofeo Templario. Los ganadores de la primera edición fueron Alberto Susín y Anabel Rausa.

Comentarios