La comunidad educativa de Campo y Benabarre muestra su enfado al no ser considerados como "excepción"

La noticia de que se están estudiando los casos de algunos colegios altoaragoneses para que puedan seguir manteniendo el primer ciclo de ESO y que entre ellos no se cuente con los centros de Campo y Benabarre ha sentado muy mal en la comunidad educativa de ambas localidades, en especial, en Campo que no entiende como no puede ser una excepción que los alumnos tengan 70 minutos de trayecto de ida y otros tantos de vuelta para llegar hasta Graus.  El miércoles, AMYPAS, profesores y alcaldes de los municipios afectados por esta decisión se reúnen en Huesca con la consejera de Educación, Mª Dolores Serrat y el director provincial del gremio, José María Cabello. Desde el AMPA de Campo, su presidenta, Maribel Martínez, espera que, explicándoles una vez más la situación “entren en razón”. Martínez sigue sin entender como el caso de Campo no puede ser una excepción y aunque se alegra de que se estudien otros casos reconoce que la localidad ribagorzana debería estar incluida. Añadía que esta decisión no afecta solo a los alumnos que, con 12 años, tendrán que trasladarse ya a Graus, afirmaba que la decisión perjudica a todo el centro que cuenta con 75 alumnos, de los cuales, un 25% corresponden al primer ciclo de la ESO y que, sin ellos, seguramente, se volvería a las aulas agrupadas e incluso se podría llegar a perder el servicio de comedor.

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