Animada jornada de convivencia entre los vecinos del municipio de Graus

Buen ambiente y buena climatología marcaban una nueva edición, la decimoprimera de la Redolada, la jornada de convivencia del municipio de Graus. Este año los anfitriones eran los vecinos de Torre de Ésera que recibían con los brazos abiertos a todos aquellos que, durante la jornada dominical, se acercaban hasta este núcleo a disfrutar de algunos de los actos programados.

La jornada la iniciaban las 80 personas que participaban en la excursión realizada en colaboración con el Centro Excursionista de la Ribagorza y que eran recibidos en la ermita de Santa Bárbara con un suculento almuerzo.

A continuación se inauguraba la exposición fotográfica y se presentaba el panel informativo. También el grafiti infantil de esta redolada.

Alrededor de 600 personas participaban en la comida popular a base de fideua, carne, postre y café que concluía con la degustación de los numerosos postres elaborados, para la ocasión, por los vecinos de Torre de Ésera.

En el turno de palabras, antes del inicio de la comida, la delegada de alcaldía del núcleo, Ana Girón, agradecía la presencia de todos los que se habían acercado a Torre de Ésera y el esfuerzo y colaboración de todos los vecinos del núcleo. Aprovechaba la ocasión para pedir a las autoridades un local social y también el arreglo del campanario.

Joaquín Marro, concejal de núcleos del Ayuntamiento de Graus, agradecía el trabajo de los voluntarios y vecinos, sin cuya ayuda, recordaba, y las de las entidades colaboradoras no se hubiera podido llevar a cabo una jornada como la Redolada.

El alcalde de Graus, José Antonio Lagüens, daba la bienvenida a todos los participantes en la jornada y las gracias a los vecinos de Torre de Ésera, a los que se refería como los verdaderos protagonistas de estas jornadas que indicaba ayudan a que los vecinos de los distintos núcleos del municipio se relacionen y conozcan

Tras la comida y el sorteo de regalos, espectáculo infantil y campeonato de guiñote y homenaje a los vecinos del núcleo. Natividad Armisén, la vecina de mayor edad, Fanny Buil, la última vecina empadronada y Consuelo Laplana, vecina que más años lleva viviendo en Torre de Ésera.

La música del dúo Serenade, el bingo y la entrega de premios del guiñote, ponían el colofón a la XI Redolada.

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