El 15-M sigue vivo y vuelve a manifestarse “porque nada ha cambiado”

Medio millar de personas se manifestaban en Huesca este domingo para conmemorar las acampadas y manifestaciones ciudadanas que comenzaron el 15 de mayo del año 2011. Convocados por este colectivo, oscenses y organizaciones de diferentes sectores de la sociedad marchaban juntas para protestar contra los recortes y, de nuevo, exigir una democracia real.

Dos años después el movimiento 15-M sigue vivo y aunque ha perdido poder de convocatoria sus participantes recuerdan que el poso de indignación y unión social que generó ha alentado otros muchos movimientos ciudadanos que han venido después.

La protesta contra los desahucios, la creación de las mareas ciudadanas en ámbitos como la sanidad o la educación o las asambleas vecinales son ejemplo de ello.

En Huesca unas 500 personas volvían a salir a la calle para recorrer con sus cánticos y consignas las calles de la ciudad. Lo hacían “porque las razones por las que comenzó este movimiento siguen vigentes”.

Hace dos años que la ciudadanía española se echaba a la calle para mostrar su indignación e impotencia por la respuesta dada por nuestros políticos a la crisis. De allí surgió un movimiento ciudadano crítico que se extendió incluso fuera del país y que movilizó a miles de personas en todas las ciudades de España. Huesca no fue ajena al movimiento y tampoco lo ha sido en la coordinación de charlas, como los ciclos “Jueves críticos” o la llamada Universidad en la plaza”. Su iniciativa no acaba aquí.

Un trabajo justo; el derecho al acceso a una vivienda digna; una educación y sanidad públicas, gratuitas y de calidad; o una reforma fiscal que permita una mejor distribución de la riqueza eran y son algunas de las reivindicaciones del Movimiento 15-M. También exigen una democracia real en la que decidan las personas y no los mercados, contrarios al pago de una deuda que califican de “ilegítima”.

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