Dar sin esperar nada a cambio

Sergio y Ana

En la primavera del 2010 en esta ciudad, se comenzó a escuchar el nombre de Aitana, se oía en la calle, en la prensa, en las casas, a la par que se organizaban numerosos actos y encuentros. Cualquier excusa era buena para acompañar la causa solidaria de Aitana. Se escuchaba cada vez con mayor insistencia y nunca se ha dejado de sentir aquí en esta ciudad, en este barrio, en las casas de los vecinos, en conversaciones con los amigos y familias, porque todos los que estáis hoy aquí os habéis encargado de seguir comunicando que Aitana sigue necesitando nuestra ayuda. La lucha de Aitana siempre ha estado presente y continua estándolo, a pesar de la grave situación económica en la que nos encontramos. Donde por causas que todos conocemos de sobras, muchas familias han sido arrojadas a la exclusión social y la pobreza extrema, por quien no ha sabido gestionar lo que es de todos y se ha apropiado de lo que no era suyo.

Era en mayo, hace ahora tres años, cuando comenzábamos a preparar acciones para recaudar fondos para la iniciativa de ayuda a Aitana, para realizarle un tratamiento que pudiera ayudarla a sanarse, a tener una vida más saludable, a aportarle una calidad de vida en su día a día, algo de lo que hasta entonces, no había podido disfrutar en su corta vida.

El camino iniciado por los padres de Aitana meses antes pasaba ahora a ser también el de mucha gente que se sentía involucrado en una misma lucha. Son muchas las personas, asociaciones, instituciones, empresas, amigos nuestros o amigos de nuestros amigos que han contribuido en la iniciativa de ayuda a Aitana. Buscando recursos o promoviendo acciones, que se han volcado en una lucha, que no era la suya pero que la han hecho propia.

No hizo falta mucho para que una cadena de acciones se pusiera en marcha y pudiéramos comprobar que una conversación con un amigo, propiciaría encuentros con otros amigos, que contribuirían a crear una red de ayuda. Nuestro primer de contacto con la asociación en la que ahora nos encontramos, la Asociación de Vecinos del Barrio de Mª Auxiliadora inició el camino. Así empezó a formarse una red de contactos solidarios que nos llevó hasta otras asociaciones como los Amigos Invisibles, la peña Alegría Lurentina o la Asociación de Vecinos de Juan de Lanuza, todos con una trayectoria solidaria de gran calado. Y todo ello a través de las palabras, palabras que se escuchaban en conversaciones de amigos, reuniones de asociaciones, de juntas con un único objetivo la ayuda desinteresada hacia una niña, hacia Aitana.

Si algo nos ha demostrado este tiempo pasado y presente y seguro que también en el futuro, es que tenemos muchos amigos a nuestro lado. Amigos, que han confiado en nosotros y que han contagiado a otros muchos. Implicando a un gran número de oscenses en esta red solidaria, y aquí podemos poner cara a muchos de ellos, que aquí siguen dándolo todo por ayudar a una niña que se lo merece.

No podemos nombrar a todos los que habéis colaborado, porque sois muchos y no queremos olvidarnos de nadie. Pero queremos daros las gracias a todos por mostrar vuestra generosidad y por vuestro gran corazón, que da sin pedir nada a cambio.

GRACIAS A TODXS

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