CSI.F liga el aumento de infecciones alimentarias y ambientales a los recortes

Si antes se hacía una inspección al mes en guarderías, ahora estamos haciendo una cada seis meses”. Es lo que asegura Francisco Muñoz, presidente de Administración General del sindicato CSI·F en Aragón, que ve en esta nueva realidad una posible causa del aumento de las infecciones alimentarias y ambientales en Aragón. No se cubren jubilaciones y las plantillas se resienten, asegura, algo que obliga a disminuir las frecuencias de las inspecciones. Por todo ello CSI·F exige a Ricardo Oliván, Consejero de Sanidad, Bienestar Social y Familia que rectifique su gestión, que califican de nefasta.

Según el último Boletín Epidemiológico publicado por Salud Pública, en el año 2012 las toxiinfecciones alimentarias se han incrementado un 43% respecto al año anterior. Igualmente sucedió con la Legionelosis (ambiental), con un incremento de un 54%, y con la hidatidosis (parásitos que se trasmiten por vísceras), con un 59%.

El sindicato CSI.F confronta estos datos con la disminución de inspecciones en guarderías o residencias de ancianos. “Hemos aumentado el margen temporal para poder llegar a todas”, asegura el encargado del ramo en el sindicato CSI·F Aragón. Hablan de continuos recortes en el personal técnico, formado fundamentalmente por farmacéuticos, médicos y veterinarios, que son los encargados directos de realizar los controles de aguas, inspeccionar establecimientos de alimentación o mataderos, o vigilar las residencias de ancianos o las guarderías.

En un intento de paliar esta precariedad, la Consejería ha recurrido al uso de una figura administrativa denominada “Atribución temporal de funciones”, prevista exclusivamente para situaciones excepcionales de corta duración, asegura el sindicato. Mediante estas atribuciones temporales, los empleados públicos tienen que desplazarse a municipios distantes hasta en100 kilómetros de los de su centro de destino y realizar funciones diferentes a las habituales. Esta “excepcionalidad temporal” dura ya más de un año y se realiza de manera obligada, critica CSI.F.

Por otra parte, añaden, se ha dejado de pagar la atención continuada a los funcionarios que realizan inspecciones de control sanitario en horario nocturno o en festivos, mientras se sigue manteniendo un sobresueldo de 600 € semanales en concepto de la coordinación telefónica de esas actividades a jefes de servicio y directores que han sido nombrados por el procedimiento de libre designación.

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