Nuevas acciones vecinales reivindicativas en Monegros por La Cartuja de Las Fuentes

Cartuja de Las Fuentes

Este viernes tendrá lugar en Sariñena una nueva sesión de las Tertulias Culturales denominadas “Violinista José Porta” que se convocan de forma trimestral. En esta ocasión versará sobre el monasterio monegrino y en concreto sobre las campañas que hasta ahora se han llevado a cabo con el objetivo de concienciar y mentalizar sobre la importancia de este inmueble y conjunto histórico-artístico y la necesidad de que pase a ser de titularidad pública, porque es la única opción de futuro que se ve posible desde la ciudadanía para garantizar su integridad.

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Cabe recordar que en la actualidad se está en plena negociación entre sus actuales propietarios herederos del monasterio con el Gobierno de Aragón, que por el momento no ha fructificado.

Entre otras de estas acciones hay que hablar del manifiesto a través del blog Osmonegros que ha conseguido adhesiones de una veintena de colectivos sociales de todo tipo y una serie de apoyos personales. También los expedientes que se han abierto con la institución del Justicia de Aragón, por el que recientemente realizaba una sugerencia al ejecutivo autónomo para que acepte la propiedad. O la recogida de firmas que se está llevando a cabo, las romerías reivindicativas o la inclusión del monasterio en la Lista Roja del patrimonio.

La tertulia tendrá lugar este viernes tras la cena en uno de los establecimientos de la capital monegrina y contará entre sus invitados con Joaquín Ruiz y Antonio Carreras, ambos promotores e impulsores de dichas iniciativas, y del mismo modo con José Ignacio Calvo, profesor de Arte de la Universidad de Zaragoza y experto en las pinturas de fray Manuel Bayeu, quien además de las pinturas murales que realizó a lo largo de 30 años en el monasterio, creó 17 lienzos de pasajes de la vida de San Bruno. Como experto, Calvo habla de la Cartuja monegrina como uno de los conjuntos murales barrocos más importantes de todo Aragón.

Señala además la importancia de que el monumento fuera declarado hace diez años como Bien de Interés Cultural por la protección del mismo que conlleva. Asegura que como tal no es posible establecer un precio de mercado para el monasterio y que si no fuera por los arreglos que durante el siglo pasado ha llevado a cabo la familia propietaria, no quedaría ni la mitad de lo que se conserva en la actualidad.

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