Las mejoras en el refugio de Estós buscan una mayor calidad para el montañero

La Federación Aragonesa de Montaña (FAM) lleva trabajando más de dos años en el proyecto de mejora del refugio de Estós, situado en el Valle de Benasque, uno de los más antiguos de Aragón. Entre las acciones que se quieren desarrollar se busca la reducción de la capacidad del refugio para dar más espacio a quienes pernoctan en él o la adecuación de un espacio para los niños de campamentos que se acerquen hasta la zona.  El de Estós fue el primer refugio guardado que impulsó la FAM. De ahí su necesidad de mejorar el edificio y de adaptarlo a la normativa vigente y aunque la coyuntura económica no es el mejor aliado – está resultando algo complicado conseguir financiación- se está adelantando con todo el papeleo necesario para la ejecución del proyecto. Las mejoras pasan por equipar de forma diferente las habitaciones; haciendo espacios más pequeños y reduciendo las plaza para que los clientes puedan estar más cómodos. Se espera contar con unas 80 camas.  Además, al tratarse de una zona cuyo acceso no es demasiado complicado, son muchos los campamentos que se acercan hasta el refugio. Para ellos se ha planteado un pequeño aula y la adecuación de un espacio exterior donde puedan realizar actividades. Y como aliciente para los senderistas, también se ha proyectado colocar un comedor y una terraza con la idea de que quienes se acerquen a dar un paseo por el refugio, puedan hacer un pequeño paréntesis y comer o tomarse algo.

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