La SD Huesca cierra una etapa con más luces que sombras

El Huesca ha cerrado cinco años en la 2ª División difíciles de olvidar por lo que ha supuesto para la entidad y para la ciudad. La balanza deja cosas positivas y negativas, aunque está claro que lo primero gana con diferencia a lo segundo. Rivales de entidad y con mucha historia han pasado por un Alcoraz que presenta una imagen bien distinta después de estos cinco años. Ahora toca volver a la 2ª B y el club se prepara para una etapa que se confía sea lo más corta posible en esta categoría. Uno de los mejores activos sigue siendo la afición que se espera esté junto al equipo en esta nueva andadura.

En lo deportivo se ha jugado ante rivales que hace un tiempo era impensable medirse a ellos como Real Zaragoza, Betis, Deportivo de La Coruña, Real Sociedad, Celta o Villarreal, entre otros. Se ha competido con solvencia incluso en alguna de estas campañas ante equipos con mucho más potencial, deportivo y económico.

El Alcoraz ha dado un cambio importante en su imagen, mucho más cómodo y acogedor para los aficionados con una inversión que allí queda por parte de la entidad que sigue mejorando las infraestructuras con campos de entrenamientos como el Pirámide o el IFPE Montearagón.

Por la SD Huesca han pasado jugadores que se han ido haciendo un hueco importante en la 1ª División como Rubén Castro, Andrés Fernández, Mikel Rico, Lluis Sastre, Víctor Pérez, Omar o Chechu Dorado, en una lista muy amplia y que demuestra que en muchos casos las decisiones deportivas fueron acertadas.

La presencia cinco años en 2ª División ha reforzado el fútbol base en la provincia y en Huesca en particular, con un sentimiento azulgrana que no existía. Y además la ciudad se ha beneficiado económicamente y ha sido una gran promoción con la marca Huesca.

En el lado negativo lógicamente fichajes que se hicieron con mucha ilusión, pero que no han respondido a lo esperado, jugadores que fueron importantes en el proyecto y que tal vez no tuvieron una salida acorde a su entrega, por diferentes motivos, y algunos técnicos como Fabri y D’Alessandro que han hecho mucho daño en la última campaña, siendo una de las claves de la mala temporada y el descenso.

Los socios han ido disminuyendo conforme han pasado los años. Muchos pueden ser los factores que han influido como el desencanto, disconformidad con la dirección del club etc.., aunque está claro que los fieles no han abandonado el barco y estos son los verdaderos aficionados de la SD Huesca que el próximo año se confía sigan animando al equipo. El Huesca también necesita volver a ser ese referente social que el desgaste ha hecho que haya decrecido también.

Cosas positivas y negativas, críticas y alabanzas, pero una realidad y es que la SD Huesca ahora mismo es un club ejemplar en el fútbol español y eso los entendidos aseguran que le abrirá muy pronto las puertas del fútbol profesional otra vez. Convertido en SAD y con una buena gestión económica, tiene ya una base importante para afrontar el futuro con toda la ilusión.

De momento, el proyecto comienza andar y Pablo Alfaro será el director de orquesta desde el banquillo. Un técnico con ganas e ilusión y que ha realizado una brillante campaña en el Leganés al que metió en el play-off de ascenso. A partir de ahora muchas noticias que se irán sucediendo para ilusionar a la afición.