Una decisión de la Comarca del Bajo Cinca deja en la picota a Carpintería Castellar

La empresa ubicada en Huesca sitúa el conflicto en las obras de la nueva sede de la Comarca del Bajo Cinca, que han sido retomadas por la nueva empresa que variaba los materiales iniciales y prescindía de carpintería Castellar, ocasionándole un agujero económico de 40.000 euros en material que no se puede reutilizar.

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Castellar no entiende como después de tener el material, incluidas, las noventa puertas hechas hace tres años con el visto bueno de la dirección facultativa, ahora tengan que ir a la basura por una decisión política.

La carpintería no ha cobrado nada a pesar de tener hecho el trabajo, lo que supone que tiene que asumir la cantidad, que no dispone. Como señalaba, Luis Gallán de Carpintería Castella, la Comarca del Bajo Cinca no sabe en el lío en el que nos ha metido.

Ahora, la empresa está en la picota ya que no sabe que va a pasar con los proveedores y si van a poder seguir trabajando.

Castellar recuerda que entraba a trabajar en la construcción de la nueva sede de la Comarca durante el anterior mandato, con tan mala suerte que la empresa que estaba llevando a cabo la ejecución material del edificio entraba en concurso de acreedores. Carpintería Castellar, al igual que el resto de empresas subsidiarias, esperaron a que la comarca contratara una nueva constructora y esta asumiera, al menos, el material que se había encargado para la obra y que Castellar tenía almacenado. La nueva empresa retoma los trabajos y prescinde unilateralmente de la carpintería.

La carpintería apunta que desde el primer momento ha intentado dar soluciones técnicas a la dirección facultativa que permitieran un ahorro respecto al proyecto original. Pero ahora se encuentra con una respuesta improcedente, poco profesional y fuera de todo lugar.

Por todo ello, Carpintería Castellar quiere denunciar el mal trato, tanto profesional como humano que está sufriendo por parte de la Comarca del Bajo Cinca y muy especialmente por parte de la dirección facultativa de la obra.

La empresa Castellar no le queda otra salida que no sea el derecho al pataleo, en próximos días va a estacionar una furgoneta a las puertas del estudio de arquitectos, que dirigen la obra, en la que se denunciarán estos hechos, para que la ciudadanía de Fraga y toda su comarca sea conocedora de la forma de actuar de dichos profesionales.