Análisis empresarial e industrial de la provincia de Huesca

Radio Huesca, dentro de sus actos del 80 aniversario, realizaba este martes un programa especial desde CEOS-CEPYME analizando la situación actual de las empresas e industrias en el Altoaragon. El sector secundario convive con los tiempos de crisis, y se complemente con el primario y el terciario para salir adelante. Vino, turismo de naturaleza y nieve, comercio, servicios, agricultura y ganadería, empleo público... Son algunos de los pilares de la economía altoaragonesa según las zonas.

HUESCA Y LA HOYA

Huesca una ciudad de servicios con marcado acento de funcionarios y con una industria, sobre todo del metal, que ha perdido gran peso con el cierre de importantes empresas en la zona, como por ejemplo Luna en Almudévar. . Ahora hay una apuesta tecnológica con Walqa y otras acciones como la Plataforma plus, que no termina de arrancar por la situación de crisis que se vive. Las empresas se instalan con cuentagotas en estos espacios.

Los polígonos industriales en Huesca, La Magantina, Sepes y Monzú, reúnen a la mayoría de empresas de la zona.

El comercio es otro de los pilares en la creación de puestos de trabajo junto al sector servicios. Este sector está viviendo un proceso importante, sobre todo en la zona centro, con la posible peatonalización. Los comercios son los primeros que se resienten por la crisis, al descender el consumo, por eso buscan actividades de dinamización a lo largo del año.

Huesca también en su comarca cuenta con un apartado del sector primario que intenta potenciar con empresas relacionadas con la agroindustria, y con empresas productores y distribuidoras de productos de alimentación de la Hoya de Huesca.

MONZÓN CINCA MEDIO

Monzón, desde mitad del siglo XIX, con la llegada del ferrocarril, ha sufrido un importante auge del sector industrial, que actualmente, ocupa a la mayoría de la población. La tradición industrial comenzó a principios de siglo XX con la construcción de la Azucarera. Tras la Guerra Civil, se fueron incorporando nuevas industrias como Hidro Nitro Español (HNE) o Monsanto Ibérica, entre otras. Esta industrialización fue posible por la situación geográfica de la ciudad, que todavía hoy sigue atrayendo a numerosas empresas de todo el país. Las últimas: Metalogenia, Team, o la Terminal Intermodal de Monzón.

Además de las factorías que fijaron sede en Monzón, el éxito del tejido industrial en el Cinca Medio también radica en empresas locales que se remontan tres generaciones y que han apostado por mantenerse en el territorio. Es el caso, por ejemplo, del Grupo Tatoma, con 170 trabajadores, o Vicente Canales, con 130. Empresas que han apostado fuertemente por la innovación y la exportación, lo que les permite mirar al futuro con optimismo.

En su gran mayoría, estas empresas se reparten en dos polígonos industriales: La Armentera, donde se asienta la industria pesada, y Paúles, dedicado principalmente a la industria ligera y a las pequeñas empresas. Actualmente, se está trabajando en un proyecto de ampliación de este polígono.

BARBASTRO Y EL SOMONTANO

Barbastro es fundamentalmente una ciudad de servicios. Su actividad industrial se centra en torno a dos zonas principales: los polígonos de la Cerámica y Valle del Cinca. Entre las empresas de este sector destacan Brilen (que da trabajo directo a cerca de 200 personas) y Tenerías del Pirineo, que cuenta con 150 empleados aproximadamente.

La producción vitivinícola, con denominación de origen propia, general más de 1.000 puestos de trabajo en sus 33 bodegas repartidas por 43 municipios diferentes.

JACA Y LA JACETANIA

El sector empresarial de la comarca de la Jacetania se centra principalmente en las pequeñas y medianas empresas del sector servicios. Las empresas de mayor tamaño se encuentran en el sector de la nieve con las estaciones de Candanchú y Astún.

La ciudad de Jaca tiene un importante tejido empresarial que se centra en sector servicios, con comercios, restaurantes y hoteles. Las asociaciones empresariales que hay en la comarca cuentan con más de 500 afiliados.

El turismo es la principal fuente de ingresos, con la nieve en invierno y el patrimonio y naturaleza el resto del año.  Como en el resto de las zonas de la provincia de Huesca, la crisis se está dejando notar.   La comarca tiene muchos visitantes, pero el gasto que generan es mucho menor que en años anteriores.

Las empresas que cuentan con un mayor número de trabajadores son las estaciones de esquí, de Candanchú y Astún, y los hoteles de tres y cuatro estrellas que hay en la zona.

Mientras el gran foco del empleo está en la administración, con más de 2.000 empleos en la ciudad de Jaca, ya que el 35% de la población activa trabaja en el sector público 

SABIÑÁNIGO Y EL ALTO GÁLLEGO

En Sabiñánigo,  ha quedado reducido el censo de grandes empresas industriales a Ercros, sucesora de la pionera Aragonesas, y Bieffe Medital que es en el momento la que cuenta con mayor cifra de empleados. Pendiente de su futuro y en proceso concursal INASA-Foil. Una base fuerte que se había creado en la ciudad serrablesa es pequeñas empresas y pymes que han cubierto los servicios de las grandes  y que en la actualidad son tallares que han reducido sus plantillas, con un goteo de parados. En tema de turismo no ha terminado de arrancar como oferta complementaria a pesar de los esfuerzos de las instituciones.

AINSA Y SOBRARBE

La mayoría de los vecinos del Sobrabe viven directamente del turismo a través de hoteles, campings, casas rurales o empresas de deportes de aire libre.

Esta comarca acumula más del 18% de los alojamientos turísticos de Aragón, casi el doble que sus comarcas vecinas. Aunque es la única del Pirineo aragonés que no tiene explotaciones de esquí alpino, el turismo sostenible y de naturaleza, con espacios tan emblemáticos como el parque nacional de Ordesa y Monte Perdido, la han convertido en una de las zonas más visitadas de la región.

SARIÑENA Y LOS MONEGROS

Los Monegros es una comarca eminentemente agraria y como tal el sector primario tiene una representación de casi el 100%, teniendo en cuenta que las empresas de servicios existentes están vinculadas al mismo. Abundan los negocios dedicados a la puesta en regadío, venta de maquinaria agrícola, tramitación y gestión técnica en lo administrativo, deshidratadoras y cooperativas agrarias.

La actividad industrial constituye un sector discreto de la economía de la zona, pero son destacables las empresas de gran tamaño como Enplater, Plásticos Escanero en Sariñena o Palas BMH en Poleñino. Los establecimientos comerciales existentes en los municipios pequeños centran su actividad principalmente en panadería, carnicería y alimentación. Y en cuanto al turismo, a pesar del rico patrimonio natural y cultural, no cuenta con una gran repercusión económica.

GRAUS, BENASQUE Y LA RIBAGORZA

En el caso de Benasque, el turismo ya sea de invierno o de verano, aunque en especial el de la nieve, es el principal recurso económico. La ganadería, en concreto el bovino, que, tiempo atrás, fue un sector primordial en la zona, ha quedado relegada, en las últimas décadas, a un segundo plano y cada vez son menos los que se dedican a ella. El pequeño comercio y los hoteles familiares conviven con dos de las empresas con más trabajadores de la Ribagorza, la estación de esquí de Aramón Cerler y la empresa de agua Veri, situada en Bisaurri.

Benasque cuenta con un polígono industrial donde se sitúan pequeñas empresas familiares dedicadas a la mecánica o la carpintería.

Graus es una villa de clara vocación mercantil y comercial, como muestran los certámenes feriales, que todavía hoy se siguen celebrando, y como eje de servicios de una comarca que se dedica a la agricultura y la ganadería.

Cuenta con dos polígonos industriales, el de Fabardo y el de Santolaria y un centro de emprendedores. La industria más desarrollada es la alimentaria con varias empresas cárnicas.

En una comarca que depende del turismo, la capital ribagorzana no olvida un recurso natural y turístico de primer nivel como es el agua a cuyo amparo han surgido en los últimos años distintas empresas que ofertan, a los turistas, la práctica de deportes acuáticos además de alojamientos hosteleros y de restauración.