El renacer del Valle de Benasque

Marta Ruiz (Directora de Radio Benasque)

Se cumple una semana desde que el río Ésera aumentase su caudal, debido a las lluvias y al deshielo, causando su desbordamiento en diferentes puntos del Valle de Benasque, en la provincia de Huesca. Las imágenes de aquel martes poco o nada tienen que ver con la panorámica que se nos presenta a día de hoy. El Valle de Benasque ha entrado en el verano más verde que nunca. Sus picos tresmiles siguen ahí y el río baja menos bravo y con menos agua; seguro que de aquí a un par de días ya hay valientes que se bañen en él. Y el sector turístico ya está más que preparado para recibir a las miles de personas que cada verano visitan la zona. ¿Por qué este verano no iba a ser así?

Este año Benasque y sus alrededores deben volver a atraer al turista porque nadie se puede perder el ambiente que hay en las tardes – noches por las calles de la localidad.

Porque hay que vivir en primera personas el Open Internacional de Ajedrez que se realiza en julio y en el que participan casi medio millar de jugadores venidos de medio mundo.

Porque por las noches, en pleno mes de agosto, se puede dormir con la ventana abierta y la manta hasta las orejas sin pasar calor.

Porque hay que conocer el Valle de Estós, los pueblos del Solano, arrimarse, quien no se atreva a subir, a la base del Aneto, conversar con los vecinos del valle, gente de montaña con una visión muy particular del mundo y que no dudarán en acompañarte por los caminos del valle

Y, en especial, porque una riada no puede acabar con las ilusiones de quienes regentan pequeños negocios familiares y han visto como o se anulaban o caían en picado las reservas.

Por todo esto y por mucho más, este verano, más que nunca, hay que acercarse al Valle de Benasque.