Los vecinos de Chimillas se movilizan pidiendo la eliminación de un poste eléctrico junto a la carretera

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Más de medio centenar de vecinos de Chimillas protagonizaban este domingo una curiosa reivindicación. Celebraban un almuerzo frente al poste que ha tenido paralizadas varias semanas las obras de la ampliación y mejora de la carretera de acceso al pueblo, y que finalmente quedará junto al arcén, constituyendo un claro peligro para los conductores. La protesta hacía también referencia al deficiente suministro eléctrico de la zona.

Garbanzos con manitas de cerdo y vino eran el menú de este almuerzo reivindicativo. Los vecinos se muestran indignados porque la compañía eléctrica Endesa haya cifrado en 40.000 euros el dinero que tendría que pagar la Diputación Provincial de Huesca, responsable de las obras de mejora de la carretera que cuestan unos 180.000 euros, por trasladar unos metros un poste de luz que quedaba en medio del trazado.

El alcalde de Chimillas se mostraba satisfecho por la respuesta a esta movilización.

Responsables y vecinos de localidades cercanas como Alerre o Banastás también participaban en este almuerzo, mostrando así su queja por lo que está sucediendo y que a ellos, de un modo u otro, también les afecta.

Poco a poco iban llegando a este almuerzo los vecinos de Chimillas, especialmente molestos por el retraso que ha supuesto el incidente con el poste en las obras de mejora de la carretera, y que finalmente se ha saldado con la modificación del trazado de la vía, y con el poste en la cuneta, junto al asfalto, quedando como un claro peligro para los conductores.

Junto a la carretera, incluso los caballos montados por varios vecinos llegaban a este punto en el quese llevaba a cabo esta reivindicación.

Las obras comenzaron el pasado mes de abril, y consistían en el ensanchamiento y mejora de una carretera muy transitada, y en la construcción de dos rotondas, a la entrada y salida de Chimillas para la regulación del tráfico. Su presupuesto rondaba los 180.000 euros y la obra corría a cargo de Hormigones Grañén. Pero la presencia del poste eléctrico y la negativa de Endesa a trasladarlo, trastocó todos los planes. La solución a la que se ha llegado no deja satisfecho a nadie.

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