Importante hallazgo de García Omedes que saca a la luz un crismón en el monasterio de Nocito

crismón monasterio de Nocito

Este fin de semana, Antonio García Omedes ha confirmado lo que intuía desde hace unas fechas: la posibilidad de que en la cara oculta del tímpano en el monasterio de San Úrbez en Nocito existiese en la portada meridional un crismón esculpido.

El monasterio de San Úrbez en Nocito, ha explicado a Radio Huesca, es un templo magnífico en un espacio natural espectacular que necesita ser cuidado. Tan bello como desconocido. De su origen románico quedan muchos e importantes vestigios.

Tan disimulados en ocasiones que hay que usar de todos los sentidos y la intuición para poder hacerse una idea clara de los mismos. García Omedes ha explicado la importancia que tuvo el corredor de Rasal-Nocito para los cristianos indicando que "hay que era una ruta clave como demuestran los monumentos que hay en su trayecto"

EL CRISMON Y SUS DATOS

El crismón trinitario, sacado a la luz este fin de semana, esta compuesto por ocho brazos cuyo extremo es de mayor tamaño que el arranque. Letras apocalípticas alfa y omega cuelgan en posición correcta de los brazos superiores del símbolo "X". La "S" se superpone al brazo inferior. Hay una crucecita superpuesta al brazo superior, formando una tilde al modo de los crismones de tipo navarro según clasificación de Matarredona/Olañeta.

Y el detalle decorativo que aporta personalidad y excelencia a este elemento. Me refiero - dice Garcia Omedes-, a que el aro marco está decorado por un sogueado que en los cuatro puntos cardinales se enrosca sobre si mismo para originar cuatro sencillas y bellas margaritas que representan símbolos eucarísticos (Perla en griego se dice "margaritari" y en la antigüedad para referirse a la Eucaristía se hacía alusión a "Corporis Agni margaritum ingens" (La rica perla del Cuerpo del Cordero).

En el intradós de la arquivolta que precede al tímpano hay pintura sobre enlucido, componiendo un despiece de dovelas. Sus líneas se prolongan por la superficie del tímpano y del crismón y bien pudieran corresponder a la decoración original de la portada que ha permanecido oculta.

En un reciente trabajo de Antonio Olmo Gracia se hace referencia a la gran frecuencia de este modo de realizar los acabados pictóricos de muchos templos ("Los revestimientos cromáticos en la iconografía arquitectónica medieval. Estudio de algunos casos de coincidencia en la baja edad media hispana") publicado en el libro "Sobre el color en el acabado de la arquitectura histórica" coordinado por la prof. Carmen Gómez Urdáñez (Prensas de la Universidad de Zaragoza. 2013).

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