El PAR expresa su preocupación por los retrasos en las obras de las carreteras de la provincia de Huesca

Ruspira Joaquín Serrano Aliaga

El Comité intercomarcal del PAR del Alto Aragón acordó en su última reunión, hacer pública “su preocupación por los retrasos y aplazamientos en proyectos y obras de mejora de carreteras y autovías esenciales para la economía, el territorio y la sociedad altoaragoneses” por lo que decidió instar a que “se encuentre y se aplique fórmulas para resolver los problemas y completar trazados básicos para el desarrollo del Alto Aragón como la A-22, A-23, A-21, N-II y N-260” bajo la convicción de que “una acción decisiva en la recuperación e impulso para el empleo es el fomento de actividad gracias a nuevas comunicaciones”.

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En concreto, el Comité analizó las diversas circunstancias en que se hallan paralizadas o pospuestas actuaciones sobre las autovías A-22, A-23, A-21 y las carreteras N-II y N-260. Entre esos factores, según el PAR altoaragonés, “destaca la restricción presupuestaria general que, en cualquier caso, debe contemplar al menos la ejecución de las partidas ya previstas o planteamientos de colaboración que superen obstáculos y acorten plazos para las obras, así como el cumplimiento de los compromisos en cuanto al avance de la tramitación y elaboración de proyectos de cara a su próxima dotación económica”.

Este último sería el caso de los tramos pendientes de la N-260 ‘Eje Pirenaico’ en el valle del Ara, entre Campo y el valle de Benasque o en el itinerario desde Cataluña a Castejón de Sos, así como el desdoblamiento de la N-II, todos ellos a expensas del procedimiento técnico, ambiental y administrativo, con proyectos en redacción o estudio pero pendientes. En cuanto al ‘Eje Pirenaico’, el Comité del PAR señaló que “la apertura del enlace Fiscal-Sabiñánigo ha ratificado la importancia para las actividades económicas y la calidad de vida en esas zonas de las infraestructuras de transporte” por lo que pidió agilidad. También la reclamó para el desdoblamiento de la N-II, según el compromiso del Ministerio de Fomento, toda vez que los diversos intentos de paliar su intenso tráfico mediante la liberación o rebaja de peajes en la AP-2 no están dando los resultados deseables.

El Comité intercomarcal valoró así mismo los aplazamientos en ejes de autovía fundamentales para el desarrollo del Alto Aragón como el tramo Siétamo-Huesca (y la variante Sur de esta capital) en la A-22, el puerto de Monrepós en la A-23, y numerosas zonas del recorrido de Jaca a Pamplona en la A-21.

En consecuencia y coherentemente con las iniciativas institucionales presentadas por el PAR y aprobadas por distintos plenos municipales, comarcales y de la DPH, el Comité intercomarcal decidió instar al Ministerio de Fomento “para que, según los casos, retome o agilice el impulso a todos los tramos aragoneses de las autovías A-22, A-23, A-21 y A-2, y de la carretera N-260, aplicando todas las alternativas factibles: prioridad técnica y administrativa, respeto a las previsiones de los Presupuestos Generales del Estado, en virtud de los acuerdos de la Comisión bilateral entre Aragón y el Estado que dotaron de partidas a distintas infraestructuras altoaragonesas; profundizando en las posibilidades de la colaboración público-privada; cooperando con el Gobierno de Aragón mediante fórmulas como la encomienda de ejecución; y todos los instrumentos y mandatos del Estatuto de Autonomía de Aragón”.

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