Los vecinos de Costean vuelven a disfrutar de su iglesia tras seis años cerrada

Los vecinos de esta pequeña población somontanesa podrán disfrutar de nuevo de su iglesia después de seis años cerrada por restauración. Este sábado culminarán las obras con la inauguración oficial del templo a las 18.30 horas. En ellas se han invertido casi 600.000 euros, una gran parte de ellos financiados por los propios habitantes del pueblo.

Juan José Millaruelo, alcalde del municipio de Hoz y Costean, explica que los vecinos de la localidad reclamaban la reapertura del templo desde hacía mucho tiempo para poder celebrar en ella bodas, entierros y otros actos litúrgicos.

Además de los vecinos y su alcalde, al acto de inauguración acudirá Antonio Cosculluela, presidente de la Diputación, y Marcelino Iglesias y Alfonso Vicente, en representación del equipo de Gobierno regional del 2007.

En ese año comenzó la restauración con la reparación del tejado y las paredes de la iglesia. Entre el proyecto y la ejecución de la obra, esta fase costó 279.000 euros que fueron financiados por la DGA. Los trabajos continuaron en los años 2008 y 2009, con una segunda fase en la que se invirtieron otros 75.000 euros también aportados por el Gobierno de Aragón.

Sin embargo, la tercera fase de las obras se ha llevado a cabo gracias a la aportación anónima de un vecino de Costean, que donó 200.000 euros para ello, y la colaboración económica de los habitantes de la localidad. Esta última etapa ha incluido los trabajos de remodelación interna de la iglesia: iluminación, pintura, construcción de baños e instalación de calefacción.

Hace poco más de un mes se inauguraba también la iglesia de Montesa, otra de las localidades del municipio, y en el mes de octubre está previsto que comiencen las obras para consolidar el tejado del templo Hoz de Barbastro. El anterior Gobierno autonómico se había comprometido a conceder 300.000 euros para restaurar este último, una subvención que se canceló con la llegada de crisis. Los trabajos más urgentes se realizarán con las aportaciones del Obispado y los vecinos de la localidad.

Comentarios