Los oficios tradicionales se resisten a desaparecer en la provincia

Los oficios tradicionales se resisten a desaparecer en la provincia de Huesca. Esparteros, tallistas, boteros, toneleros, diseñadoras de trajes regionales….son profesiones que perduran con el paso del tiempo, y que tienen que luchar contra la crisis como el resto, y en ocasiones con la dificultad de encontrar gente que continúe con su labor. Hace poco desapareció en Huesca una botería con gran tradición, la de Lafuente, aunque en otros lugares como Sariñena continúa la de Luis Mairal.

Pepa y Maricarmen llevan una tienda y taller de confección de trajes regionales llamada A Fladriquera. Desde pequeñas, perteneciendo al grupo folclórico Santiago de Sabiñánigo, se metieron en esta pasión, sin tener previamente tradición familiar. Aseguran que no están notando la crisis, porque aunque haya gente que aprovecha los complementos, o los trajes de otros años, siempre hay personas que se quieren hacer uno nuevo, o padres que encargan alguno para sus hijos.

El precio es muy variable según lo que se quiera, pero por ejemplo uno de Hecho o Ansó, puede ser de los más caros entre 500 y 600 euros por ejemplo. Les gustaría dejar el negocio en buenas manos, pero por ahora no tienen a nadie que quiera seguir con esto.

Lo mismo le pasa Manuel Queraltó, tonelero de Sariñena, único tonelero artesano en Aragón, tras 4 generaciones, que ahora se encuentra sin continuidad para su negocio. Destaca que antes el aprendiz pagaba por su periodo de formación, y ahora sólo se piensa en cuanto vas a cobrar.

Este tonelero asegura que lo más importante en este tipo de oficios es el cariño que se le ponga a las cosas. Una muestra es un tonel que tiene, todavía en uso, que se fabricó en 1878. Además del cariño, si se tiene que decantar por un material, se queda con el roble americano antes que con el francés.

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