Los propios oscenses se sorprenden de la riqueza del Museo Diocesano

Museo Diocesano Huesca Plaza Catedral Moreneta

Una de las propuestas culturales que mejor respuesta tienen durante la época estival en Huesca es la visita al Museo Diocesano, que de forma anual recibe entre 25.000 y 26.000. Es una iniciativa recurrente para los oscenses, que en estos días de fiestas o en verano en general, reciben la visita de familiares o amigos y acuden al conjunto Museo, Catedral y torre campanario que se ofrece a los turistas.

Susana Villacampa, técnico y guía del Museo, asegura que los propios oscenses son los más sorprendidos con lo que allí encuentran.

El conjunto de estos edificios históricos y lo que se puede ver en su interior sorprende a unos y otros. Villacampa señala que en los últimos cincuenta años la propia Catedral ha cambiado muchísimo a raíz de la restauración en la que se eliminó sillería, rejería, altares, etc. y ahora presenta un aspecto mucho más diáfano, claro y limpio.

También es reseñable el propio entorno de la Catedral de Huesca. La técnico explica que la ciudad es privilegiada por conservarlo relativamente bien y considera que debe existir un esfuerzo por consolidarlo y recuperarlo.

En el último el Museo ha incorporado cuatro nuevas obras a su exposición, que se encuentran en depósito como dos lienzos de la Inmaculada Concepción, el más antiguo de ellos pintado en el siglo XVII por Claudio Coello, una urna de cristal con una escultura barroca en su interior y una talla románica de la Virgen de Montserrat proveniente de la iglesia de la Malena, una de las más antiguas de la ciudad de Huesca.

El horario de verano para las visitas se ha ampliado de 10.30 a 14 horas, y de 16 a 19.30 horas, y el precio de la entrada general es de 4 euros y el de la reducida de 2 euros.