Más de seis mil personas arropan el XVII Festival de la Ribagorza

clásicos en la frontera

El cuarteto Casals bajaba, el telón de Clásicos en la Frontera tras casi dos meses de conciertos que comenzaban el 13 de julio en Benabarre. Hasta este domingo eran 5.600 personas las que habían disfrutado de esta edición del festival pero, a esta cifra, habrá que sumarle el público que disfrutaba del último concierto de Clásicos con lo cual la cifra final superará los 6.000 asistentes. Santi Lleida, director de la cita musical hacía un balance positivo de esa edición en la que, incluso, en algunos conciertos, ha habido que aumentar aforos.

Este año Clásicos contaba con 16 conciertos siendo la iglesia de Baldós de Montañana la que se estrenaba como escenario de este festival albergando uno de los conciertos.

El alcalde de Graus José Antonio Lagüens, agradecía la afluencia y la fidelidad del público y se refería al Festival de la Ribagorza como un evento por el que seguir apostando por su carácter dinamizador.

Lagüens tenía palabras de recuerdo para el alcalde de El Grado, Joaquín Paricio, fallecido recientemente, como uno de los impulsores de Clásicos, y de agradecimiento, por su labor, a la dirección técnica y artística del mismo.

Una de las novedades de este año, como consecuencia de las dificultades económicas, que también sufre esta cita, era la urna que se colocaba en cada concierto para buscar la colaboración económica a modo de donativo.

Humberto Vadillo, director general de cultura del GA, que asistía a la clausura de Clásicos, se refería a la calidad de los artistas y al marco arquitectónico que acoge Clásicos, como las claves del éxito.

Clásicos en la Frontera surgió en el año 1.997 con la idea de potenciar el turismo en la Ribagorza, consolidarlo como una oferta cultural específica y dar a conocer el gran patrimonio que posee la zona llevando los conciertos a escenarios monumentales.

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