Prisión para dos de los seis detenidos en el último episodio violento en el Tubo

Según la propia policía, detrás de estos hechos figuraría la intención del anterior propietario del bar en cuyas puertas tuvo lugar la reyerta, de etnia gitana, de recuperar la explotación del mismo. Ante la negativa del actual regidor del local a cederlo, el primero, habría incitado al altercado de este pasado fin de semana.

Durante la tarde de este lunes, ingresaban en la prisión de Zuera dos de los seis detenidos por las agresiones. Tres han quedado en libertad con cargos y se ha prolongado la detención de uno de ellos para la práctica este martes por la mañana de diligencias judiciales necesarias para la instrucción del proceso.

Cuatro de los seis detenidos tienen antecedentes por detenciones policiales que van desde los delitos de lesiones, riña tumultuaria, detención ilegal, malos tratos, resistencia y desobediencia y robo con violencia entre otros. La Policía los acusa de delitos de coacciones, extorsión, lesiones, atentado, amenazas y desórdenes públicos.

Los actuales propietarios del bar La Luna, sito en la calle Padre Huesca, avisaron a la Policía Nacional porque al parecer estaban teniendo problemas en el interior del establecimiento con unos clientes. Una dotación que se encontraba próxima al lugar, prestando servicio de forma conjunta con la Policía Local, acudió en cuestión de segundos al lugar, según afirman fuentes de las autoridades.

Unos 30 jóvenes, la mayoría de etnia gitana, recibieron a los policías, los increparon, golpearon y amenazaron. Uno de los policías recibió un fuerte botellazo en la cabeza, incluso uno de los detenidos sacó de su cintura una navaja de unos 20 centímetros al ser requerido por uno de los policías.

Ayer, a las puertas de los juzgados había decenas, en algún momento, incluso más de 100 personas sin que hubiera intervención policial alguna, situación que contrasta con las identificaciones que sí se hicieron con concentraciones del 15M o con huelgas y protestas en las mismas dependencias meses atrás.

DOS EPISODIOS VIOLENTOS

Durante la madrugada del sábado se producían dos episodios violentos. El primero a la llegada de los agentes cuando uno de los jóvenes golpeaba a uno de los agentes con una botella en la cabeza, cayendo éste al suelo y sangrando abundantemente, teniendo que permanecer en observación en un centro hospitalario.

Tras las primeras agresiones, el grupo de jóvenes intentó escapar del lugar, si bien la llegada coordinada de agentes que acudían en apoyo de sus compañeros permitió darles el alto.

Fue entonces cuando se produjo el segundo episodio de agresividad de los jóvenes, quienes rehusaron facilitar la identificación, amenazando de muerte a los agentes. Dos de los jóvenes agredieron con puñetazos a dos policías locales y uno nacional. Cuando otros agentes fueron a intentar auxiliar a sus compañeros, el anterior propietario del local incitó con gritos a los jóvenes que lo acompañaban con la clara intención de obstaculizar el auxilio, llegando a interponerse con su propio cuerpo, braceando y agarrándolos de la ropa.

Han sido varios capítulos violentos, los que se han dado durante el verano en la zona, que no encajan, según la policía en el historial de los altercados en esta zona, parece tener su origen en una disputa por recuperar los derechos de explotación del anterior Bar Tumbao (actual Bar La Luna).