Los grausinos empiezan a saborear sus fiestas con los repatanes y el pregón

repatanes repatanas graus

Por segundo año consecutivo, la presentación de los repatanes y repatanas de las fiestas de Graus no pudo realizarse, en el escenario tradicional, la plaza Mayor. En esa ocasión fue el centro recreativo el que albergó el acto central de las citas prefestivas que contó también con el pregón a cargo de Justo Broto, y el broche musical que puso la coral Villa de Graus acompañada por la Black Band.

En 1.983 surgió, por primera vez, en las fiestas grausinas, la figura de los repatanes por lo que, en este 2013, se cumplen 30 años de aquella fecha. Fueron los repatanes de 2012, los encargados, como novedad, de colocar la banda a las cinco parejas de repatanes de este año que fueron recibidos entre multitud de aplausos de los grausinos que no quisieron perderse este primer acto prefestivo.

José Antonio Lagüens, alcalde de la villa, dedicó sus primeras palabras a los repatanes, al nuevo prior de la cofradía, el pregonero de 2012 y a los vecinos de Tournefeuille, ciudad hermanada.

El alcalde se refería a las fiestas como el punto final de un año y el inicio de otro, concebidas como un cocktail en el que se combinan tradición orgullo o alegría, que sólo los grausinos saben elaborar.

Por su parte, Justo Broto, pregonero 2013, que acometía con orgullo de grausino saludar las fiestas, de las que decía, mantienen como pocas una vasta riqueza ritual. Habló en su pregón de tradiciones y, puso como ejemplo, de todas ellas, plaza Mayor de la que recordó nació en el siglo XII, y con los años, fue plaza de la Constitución, plaza de Alfonso XIII o plaza de España pero, ha sido, sobre todo, “la plaza” decía Broto, en la que ha tenido lugar todo.

Decía Broto que, en Graus, tradición es sinónimo de “empeño y tozudez baturra” y prueba de ello es el sentido que, los grausinos, dan a sus fiestas

El final de la velada llegó con la actuación de la coral Villa de Graus acompañada por la Black Band para interpretar, entre otros, temas de Los Secretos o La Guardia.

La verbena corrió a cargo de la orquesta L’Anónima, y la del sábado, fue la primera noche de Interpeñas que presentó un animado ambiente hasta horas de la madrugada.

Comentarios