El Comisario Jefe de Huesca, Enrique Pamiés, afronta tres días de juicio por el Caso Faisán

La Audiencia Nacional juzga a partir de este lunes al exjefe superior de Policía en el País Vasco Enrique Pamies, hoy Comisario Jefe Provincial de Policía de Huesca, y al inspector José María Ballesteros, acusados de un delito de colaboración con organización terrorista por un presunto chivatazo al aparato de extorsión de ETA del bar 'Faisán' de Irún (Guipúzcoa).

 

La vista tendrá lugar en la Audiencia Nacional en San Fernando de Henares (Madrid) en las mañanas del 16 y el 18 de septiembre y en doble sesión de mañana y tarde el día 17.

 

El juez instructor, Pablo Ruz, sostiene que el inspector Ballesteros fue la persona que entregó a las 11.23 horas del 4 de mayo de 2006 a Joseba Elosua, dueño del bar 'Faisán' y presunto enlace del aparato de extorsión de ETA, un móvil. El magistrado afirma también que a través de ese móvil, Pamies alertó a Elosua de la operación que se iba a llevar a cabo contra el aparato de extorsión de ETA.

 

La Fiscalía pide cinco años de cárcel para Pamies y Ballesteros al acusarles de un delito de colaboración con organización terrorista. Hay que recordar que fue el fiscal general del Estado, Eduardo Torres-Dulce, el que obligó a Fiscalía de la Audiencia Nacional a atribuir esta figura penal a los dos acusados. El Fiscal del caso, en realidad, no veía este delito y sí el de revelación de secretos, cuya pena es mucho menor, pero tuvo que obedecer a su superior.

 

Al final, el Ministerio Público pide para Pamies dos años de cárcel por el delito de revelación de secretos y, alternativamente, cinco años de prisión por la colaboración con organización terrorista. En el caso de Ballesteros, se solicita un año y medio por la revelación y cinco años por la colaboración.

 

Enrique Pamiés se vio implicado en este caso, a pesar de haber dedicado toda su vida profesional a la lucha contra ETA, explica la periodista especializada en temas de interior de la Cadena SER, Ana Terradillos, quien conoce a Pamiés mucho antes de existir dicho caso.

 

Terradillos considera que será difícil de probar el delito de colaboración con banda armada, de manera que el caso podría terminar en los juzgados de Irún, si sólo se le imputa el delito de revelación de secretos.

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