Los residentes de buena parte del Casco tienen sus plazas de zona azul en la calle del Parque y Vicente Campo

zona azul Vicente Campo coches tráfico parking

Con la peatonalización, muchas calles de Huesca pasan a ser zona azul lo que obliga a muchos ciudadanos a obtener una tarjeta de residente. El problema es que algunas zonas se quedan desprovistas de aparcamiento, la llamada zona 4 abarca un área muy extensa de la ciudad pero deja plazas sólo en la calle del Parque, Baltasar Gracián y un pequeño tramo en Vicente Campo. Una situación que genera quejas entre los vecinos, especialmente, del casco.

Un residente en la plaza Latre, de San Pedro o López Allué puede obtener una tarjeta para aparcar en la zona azul pero deberá hacerlo en las mencionadas calles, algo lejos de sus casas. Eso hace, según informan desde la empresa que la gestiona, que esta zona sea la menos solicitada. La más solicitada, por el contrario, es la 2, la que comprende avenida Monreal y Joaquín Costa.

Otra cuestión curiosa es que los vecinos de Vicente Campo no pueden aparcar en toda su calle ya que se ha dividido en dos zonas a la altura de Almogávares.

Todos los que viven en las calles de zona azul y adyacentes pueden optar por adquirir una tarjeta para todo el año por 135 euros u otra por 40, pero que obliga a colocar un ticket diario de 35 céntimos. Eso sí, deben cumplir unos requisitos: estar empadronado en esa calle y tener domiciliado el impuesto de circulación del vehículo en la misma residencia.

Para el resto de ciudadanos, la tarifa mínima es de 20 céntimos y la máxima de 2’60, lo que permite estacionar durante 3 horas. Pasado ese tiempo, no se puede renovar el ticket y hay que mover el coche.

La multa por exceso de tiempo es de 5 euros y por carecer de ticket, de 10. Los parquímetros también cambian e incorporan más opciones. Es obligatorio poner el número de matrícula para sacar un recibo, que se puede pagar con monedas, tarjeta de crédito o tarjeta ciudadana. Las nuevas máquinas no aceptan billetes.

Comentarios