La Consejera de Educación sigue viviendo en otra realidad (o lo aparenta)

Esta es la conclusión a la que llegamos en CSI-F Enseñanza Huesca al ver el análisis de la situación de la Educación que realizó el pasado 4 de octubre la Consejera en las Cortes.

Con las ratios, asistimos como siempre a la manipulación de la estadística, falseando la realidad, una realidad que es tozuda y clara: ratios elevadas, más alumnos por clase.

La Consejera ya roza el surrealismo al afirmar que sigue apostando por la escuela rural. Los hechos y la realidad la desmienten totalmente: cierre de aulas, cierre de ciclos formativos (de grado superior principalmente), ratios elevadas, agrupaciones de diferentes niveles en la misma aula, falta de mejoras e infraestructuras de centros, … La desconsideración y la falta de respeto hacia el mundo rural sigue en aumento.

En cuanto a la enseñanza concertada, en cuanto a cierres de unidades, esperamos que sí, que se apliquen los mismos criterios que con la enseñanza pública, pero con la misma celeridad también, algo que hasta ahora no está sucediendo, ni lo uno ni lo otro.

Afirma la consejera que “no todo está mal en Aragón”. Exacto, pero el resto no está mal… sino “muy mal”. Hemos iniciado un nuevo curso en Aragón con pérdida de recursos humanos y económicos. Los centros, con el cupo de profesorado ajustado e insuficiente han tenido, y tienen, auténticas dificultades de organización. También problemas y dificultades económicas en sus presupuestos. La atención a la diversidad ha sido una de las máximas paganas de la situación (falta de refuerzos, apoyos, desdobles,…), asimismo menos posibilidades para implantación de programas, realización de actividades, propuestas,… La implantación de su nuevo bilingüismo “low cost”, que favorece de una manera descarada a los centros concertados, en la línea del Departamento, y que penaliza a la enseñanza pública (el 80% de los centros concertados lo son por el 27% de los públicos). Han empeorado las condiciones laborales del profesorado: más horas lectivas, más alumnos, más desplazados, más suprimidos, … El profesorado interino, en concreto, ha sufrido además, más pérdida de empleo, más empleo precario (aumento de jornadas parciales, hasta el 40% de la oferta) y con contratos “basura” de 3 o 4 horas, excesivos perfiles y requisitos en las plazas ofertadas, contratación tardía,… Insuficientes ayudas para libros y comedor.

Por el contrario, CSI-F se congratula de que por fin pueda hacerse realidad una constante reivindicación y aspiración, desde hace muchos años, de nuestra organización y del profesorado: una normativa que pueda posibilitar una auténtica autonomía en la elección de jornada por los centros educativos. Una normativa que recordamos a la Consejera, debe negociarse en la Mesa Sectorial de Educación. Recalcamos negociar, algo “desconocido” para este Departamento, acostumbrado únicamente a imponer. En CSI-F remarcamos que no se trata de obligar a aplicar ningún tipo de jornada, sino de que los centros educativos, su comunidad escolar, pueda elegir la que le convenga y desee.

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