La Plataforma de afectados por la peatonalización recoge 3.500 firmas

La Plataforma de Comercios y Ciudadanos afectados por la peatonalización daba este martes por finalizada la campaña de recogida de firmas a la que se han sumado unas 3.500 personas. Una cifra que, desde la Plataforma, consideran suficiente para que el equipo de gobierno les escuche. Paralelamente, ponían en marcha una oficina de atención a ciudadanos y comercios afectados por la peatonalización. Ubicada en la asociación de vecinos de San Lorenzo, que les cede el local, estará abierta todos los martes de 16:30 a 19:30 para recibir quejas, dudas y sugerencias.

De esta forma, la Plataforma de Comercios y Ciudadanos afectados por la peatonalización sigue adelante con sus protestas. Creen que el equipo de gobierno no puede ignorar las miles de firmas recogidas. Desde esta oficina van a seguir recogiendo propuestas y sugerencias para crear un dossier que harán llegar al Ayuntamiento, junto con las firmas.

También denuncian que la ciudad se está dividiendo y que mucha gente no quiere dar la cara por miedo a represalias. No entienden por qué “no van a una” todos los comerciantes y critican que algunos tratan de llegar a acuerdos personales con la alcaldesa.

Algunos de los ciudadanos presentes en la oficina explicaban sus casos personales. Una pareja que vive en el casco antiguo, en la calle Castilla, denuncia la imposibilidad para aparcar: “han quitados todos los aparcamientos y no han dado opciones”. Explicaba uno de ellos que no se pueden permitir un parking privado y que sus opciones son el parking de la Universidad, que tiene horario y cierra por la noche, o la tarjeta de residente de zona azul, cuya zona también les obliga a aparcar lejos de su vivienda.

Otro ciudadano, Lionel Almudévar, explica que él no vive en la zona peatonal pero también se ve afectado. Su calle, Ramón J. Sender, soporta ahora mucho más tráfico y aparcar se ha convertido en algo imposible, “no vale la pena ni intentarlo”, dice. Además, lamenta que tarda más en ir andando ante la gran cantidad de semáforos que se han colocado pero en coche, asegura, es peor, “el tráfico es un caos”.

Comentarios