El Ayuntamiento se suma al programa de convivencia entre universitarios y personas mayores de Ibercaja

Por unos 50 euros al mes los jóvenes universitarios pueden compartir piso con personas mayores que busquen acompañamiento. Estas son las claves del programa “Vivir y compartir” de la Obra Social de Ibercaja y que cuenta con 4 personas interesadas, dos estudiantes chinas y dos personas mayores que viven solas y tienen una habitación libre. El Ayuntamiento de Huesca acaba de incorporarse a esta iniciativa y pondrá en contacto las solicitudes de personas de la tercera edad con las que lleguen a la Universidad.

La propuesta está dirigida a estudiantes mayores de 18 años por un lado y a personas mayores de 65 años que viven solas.

Los mayores deben ser autónomos y disponer de una habitación libre. Los estudiantes se comprometen a comer o cenar todos los días en casa, porque el objetivo es propiciar la convivencia. Hasta ahora la experiencia ha sido muy positiva para las 18 parejas que participaron el año pasado en Zaragoza. En Huesca todavía no hay convivencias pero sí cuatro personas interesadas que pronto pueden comenzar la experiencia.

De esta forma Huesca se suma a un modelo que ha tenido mucho éxito en países europeos como Francia.

Se trata de una iniciativa puesta en marcha por la Obra Social de Ibercaja y la Fundación Rey Ardid, con la colaboración del Campus de Huesca y ahora también del Ayuntamiento. Iniciado el curso pasado en Zaragoza, este año ha ampliado su oferta a Huesca y Teruel. Los interesados pueden dirigirse a cualquiera de estas instituciones.

Ofrece una serie de ventajas para ambas partes. Para los jóvenes, es una alternativa de alojamiento económico con un ambiente tranquilo y familiar para el estudio. Respecto a los mayores, les aporta compañía y mayor seguridad, además de no implicar costes porque con la cuota se sufragan los gastos extra de la vivienda que implica tener un inquilino.

Los participantes en el programa adquieren una serie de compromisos perfectamente definidos para facilitar la convivencia, como horarios, normas de higiene y utilización de espacios comunes, así como el uso de tecnologías (teléfono e internet) y la habilitación de espacios y enseres necesarios para el estudiante.

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