La Cámara Agraria podría disolverse a finales de este mismo año

La Cámara Agraria del Alto Aragón tiene los días contados. Su presidente, Jesús Escario, ha confirmado que esta institución, que tiene 120 años de historia, lleva camino de disolverse, después de haber perdido la mayoría de las atribuciones que tenía. Se trata de una institución, en la que ya tan sólo queda un trabajador en Huesca, que ha hecho méritos para ganarse un gran prestigio en el mundo del campo y también en la sociedad en general. A finales de este mismo año, podría desaparecer, al igual que las de Zaragoza y Teruel.

Escario asegura que es una pena, porque el sector agrario le debe muchísimo. No hay más que comparar cómo estaba este sector a finales del siglo XIX y cómo está hoy, con una evolución importantísima, en la que ha tenido mucho que ver la Cámara Agraria. En cuestiones como la concentración parcelaria, expropiaciones, mecanización o embalses, todo el sector agropecuario ha sido tutelado por ella durante muchos años.

Sin embargo, con el paso del tiempo, poco a poco se fue vaciando de contenido, repartiéndose sus atribuciones en otras instituciones o colectivos.

En la actualidad, la Cámara Agraria Provincial sirve para medir la representatividad de las organizaciones profesionales agrarias. Además, dispone de un patrimonio material muy importante, que habría que liquidar, algo que no es fácil y que habría que hacerlo de forma que la retirada fuera la más digna posible, y que ese patrimonio revertiera sobre el propio sector.

Es de suponer que a principios de 2014 se podrían convocar elecciones agrarias para medir esa representatividad. Antes, se disolverían las tres cámaras agrarias aragonesas, para iniciar el proceso electoral, que se ha venido retrasando desde hace ya casi 13 años, por tratarse de un asunto farragoso de organizar y, sobre todo, muy caro.

Comentarios