La Federación Aragonesa de Montaña cumple medio siglo y lo celebra con sus apasionados

cena montaña fam

La Federación Aragonesa de Montaña (FAM) cumple 50 años, y el marco idóneo para celebrarlo era la Cena de la Montaña, que tenía lugar este viernes en Zaragoza. Era la XVIII edición de esta cena anual, que esta vez cobraba especial importancia y otorgaba, por ejemplo, cuatro insignias de oro cuando normalmente suele entregarse una. La provincia de Huesca estuvo muy presente en el evento con montañeros apasionados procedentes, afincados o que simplemente escogen puntos del Pirineo altoaragonés para desarrollar su pasión montañera.

Casi 150 clubes de montaña conforman la Federación. Estos 50 años de andadura unidos evidencian, como mensaje al que se aludía en numerosas ocasiones a lo largo de la cena, que la organización goza de “buena salud” y que “deben servir de ejemplo para seguir adelante, con el planteamiento de nuevos retos”. Eso sí, también uno de los mensajes más destacado de la noche resultaba los elogios y agradecimientos entre compañeros de pasión y la certeza del nivel de los montañeros en distintas disciplinas de Aragón.

Pero hubo personajes del ámbito altoaragonés que estuvieron muy presentes en este encuentro; por ejemplo, Antonio Lafón, condecorado con una insignia de oro, a quien, se dijo, se le debe mucho desde el ámbito del montañismo. La DPH era condecorada con una placa de reconocimiento porque es uno de los sitios donde la FAM se encuentra “más cómoda” y más se les facilita la tarea. Además, la Asociación de Entidades Locales del Pirineo Altoaragonés (ADELPA) resultaba galardonada por su ahínco en la lucha para “garantizar la calidad de vida de las poblaciones rurales”.

El primer presidente de la FAM, Pepe Díaz, comentaba que en estos momentos el montañismo en Aragón no tiene nada que envidiar al de otras comunidades autónomas porque el elenco de montañeros es “de primera fila”. Declaraciones apoyadas por la entrega de algunos premios a Carlos Pauner o a Ángel López Cintero. Sobre el Pirineo altoaragonés, Díaz, destacaba que se trata de “una de las mejores cordilleras del mundo”, con picos “de enorme dificultad técnica y de duración que incluso pueden poner contra las cuerdas a los profesionales más veteranos”.

Comentarios