El economato de Cruz Blanca abre sus puertas a los primeros 20 beneficiarios

Esta semana abre sus puertas el economato social "Hermano Isidoro", un proyecto educativo y promocional de apoyo a la alimentación y necesidades básicas, que se inicia con la firma de los veinte primeros beneficiarios del programa. El economato funcionará como un supermercado con puntos donde familias que acrediten su necesidad y su participación en proyectos de inserción realicen la compra necesaria. También hay aulas para proyectos educativos.

El economato surge por la experiencia previa en otros proyectos que Cruz Blanca lleva desarrollando durante años como son O' Cambalache, que atiende a personas altamente vulnerables a la exclusión y a la violencia, y el programa Entabán de incorporación sociolaboral. En ellos se produjo la detección de nuevas necesidades cuya demanda en la época actual aumentaba y se veía que no tenían cobertura. Éstas tenían que ver con la carencia de una alimentación básica y de productos de primera necesidad en algunos casos, con dificultades en la gestión de la economía doméstica con presupuestos limitados o inexistentes en otros, y, conjugándose las dos anteriores, una inadecuada planificación de dietas equilibradas.

Este proyecto pretende acceder a un número potencial de doscientas familias beneficiarias tan solo en el área de Huesca. Así se puede proporcionar un poco de alivio a su situación de precariedad, gracias a la financiación de distintas instituciones como el Gobierno de Aragón, la Diputación de Huesca y el ayuntamiento de Huesca, y la colaboración de entidades como la Universidad de Zaragoza, Feaccu (Federación de Asociaciones de Consumidores y usuarios de la provincia de Huesca) y empresas como Decathlon, Ecomputer y Simply.

Este Economato Social debe su nombre al Hermano Isidoro, fundador de los Hermanos Franciscanos de Cruz Blanca e iniciador de la labor de la congregación hace más de tres décadas.

Estos beneficiarios deben reunir una serie de requisitos que son valorados por un equipo técnico de la Fundación. En un siguiente paso se realiza la entrevista de acogida y se firman las normas de funcionamiento del Economato y su compromiso educativo. Es a partir de este momento cuando pueden disfrutar de los productos alimentarios, de higiene y salud básicos; pero no es a cambio de nada, ya que a través de esta firma se está otorgando el compromiso por parte de los usuarios de entrar a formar parte de un proyecto educativo nutricional y de promoción de la salud por un lado, y de la realización de distintos itinerarios de inserción sociolaboral recogidos dentro del Proyecto Entabán.

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