Adiós a la despierta y al Rosario de la Aurora

Una de las tradiciones más antiguas que todavía se conservan en Graus y en Campo, la despierta y el Rosario de la Aurora, se despide en la madrugada de Todos los Santos hasta el próximo año. Durante todo el mes de octubre, los vecinos de ambas dos localidades han salido a las calles, cada domingo a las 05.00 y a las 7 para cumplir con esta antigua costumbre.

En el caso de Graus, la tradición de la despierta se remonta al año 1.651y consiste en recorrer las calles de la villa acompañados sólo por el sonido de una campana para despertar a los fieles. Se realizan 22 paradas, que son siempre las mismas y se entonan unas canciones que cambian cada domingo y que, en el caso de los días de El Pilar y Todos los Santos, son alusivas a las fechas. La “despierta” suele durar unas dos horas, hasta las 7 de la mañana.

Tras la “despierta” y un pequeño tentempié, llega, a las 7.30, el Rosario de la Aurora, en el que, se saca a la Virgen en su peana y, cada domingo, se hace un recorrido diferente mientras se reza el Rosario.

En el caso de Campo, aunque, antiguamente, el Rosario de la Aurora, se celebraba todos los domingos del invierno, y hay coplillas que así lo constatan, en la actualidad se limita a cuatro o cinco domingos. Rosa Pons, vecina de Campo, explicaba que esta tradición data de tiempos inmemoriales porque los más viejos de la localidad siempre habían oído hablar de ella.

Comienza a las 7 de la mañana. Lo primero que se hace es cantar unas coplillas, aunque antes existían las “despiertas” en las que, con una campanilla, se avisaba a los fieles del rezo del rosario, pero hoy en día eso se ha perdido. Esas canciones, que se han conservado con el paso de los años, se entonan en siete puntos concretos, y tras las coplillas se reza el rosario, empezando en la iglesia, para recorrer, después las calles y finalizar, sobre las 8, nuevamente, en la iglesia.

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