Finalizan las obras en la A – 139 y en la A – 2617, las dos carreteras más dañadas por la riada

Con la colocación de la señalización vertical y la restitución de algunas biondas se daban por finalizados los trabajos de reparación de la A – 139 y de la A – 2617, los dos vías autonómicas que más dañadas se vieron por el desbordamiento del Ésera en el Valle de Benasque el pasado mes de junio. El Gobierno de Aragón ha invertido en ello más de dos millones de euros.

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Las obras se han llevado a cabo con gran celeridad y desde que comenzasen, la misma semana que tuvo lugar el suceso, las máquinas no han abandonado la zona. Estaba previsto que finalizasen antes pero cuando el nivel del agua bajó se vio que era necesario realizar más obras. Aún así, Miguel Ángel Arminio, director general de Carreteras, aseguraba que se había cumplido con el objetivo de finalizar antes de que empezase la campaña invernal.

Resaltaba además la colaboración de todas las administraciones e incidía en que las obras que se han hecho van a ser duraderas y protegerán de una mejor forma ambas vías, en especial, por la colocación de escolleras.

En la A – 139 actuaba en el p.k 48.2, cerca de Castejón de Sos, con la reconstrucción de una escollera, la estabilización de la ladera y la reposición de la carretera. Lo mismo se hacía en la zona de acceso a Sesué mientras que en la travesía de Eriste se realizaban reparaciones tanto de firme como drenajes. En la zona de Guayente, también se procedía a la reparación de escolleras y defensa de la carretera.

Ya en el término municipal de Benasque, se trabajaba en la reparación de la intersección de acceso al polígono industrial y en la reconstrucción de la plataforma de la carretera que quedó destruida por las inundaciones en los p.k. 62 y 63. En una parte del tramo hacia Llanos del Hospital se realizaban bacheos y reparaciones de firme.

Además, en la A – 2617, entre Cerler y el Ampriu, se realizaban labores para estabilizar taludes, adecuar drenajes y reparar el firme. En ella se han invertido 200.000 euros.

Y cabe sumarle la realización de una rotonda que sustituye al desvío de la carretera que une Benasque con Cerler. Se sustituía el cruce por una glorieta con el objetivo de mejorar la circulación durante la temporada de esquí. La rotonda dispone de un carril exterior de 20 metros y otro interior de 14 metros de anchura. Además, el interior de la rotonda cuenta  con iluminación, así como una zona de acumulación de nieve. Por otra parte, se mantiene el área de colocación de cadenas.

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