Primeras compras en el Economato Social de Cruz Blanca

Una vez superados los trámites de acogida de los primeros veinte beneficiarios del Centro “Hermano Isidoro”, por fin ha llegado el día en que pueden acceder al Economato Social. Un nuevo proyecto educativo y promocional de apoyo a la alimentación y necesidades básicas que acaban de poner en marcha los Hermanos Franciscanos de Cruz Blanca. El economato funciona como un supermercado con puntos donde, familias que acrediten su necesidad y su participación en proyectos de inserción, realicen la compra necesaria.

En estas primeras jornadas, las principales dudas están surgiendo por el empleo de las tarjetas, que son de uso personal e intransferible y cuya validez es temporal. Esta tarjeta se carga con un número de puntos variable según los ingresos familiares. Estos puntos equivalen a euros y los precios de los productos se corresponden con los del mercado, para que la situación sea igual a la economía doméstica, contribuyendo así al proyecto educativo.

Los puntos pueden gastarse a lo largo del mes en los productos que consideren oportunos los usuarios, sin embargo una vez consumido el saldo no se puede comprar hasta el mes siguiente. Al cabo de este tiempo, los comprobantes de compra serán revisados por el equipo de nutricionistas para evaluar si es proporcionada a la unidad familiar y adecuada para una dieta equilibrada.

En la primera visita a las dependencias del economato, mientras voluntarios y trabajadores se apresuraban a colocar en las estanterías los productos de alimentación y de higiene, los beneficiarios pudieron conocer de primera mano todas las posibilidades que ofrecían las instalaciones. Hoy las estanterías ya están repletas de productos, y los voluntarios, trabajadores y hermanos del Centro “Hermano Isidoro”, esperando a los nuevos “clientes”.

No se trata solo de un supermercado, es ante todo un proyecto educativo con profesionales nutricionistas. Los usuarios ya conocen personalmente a los orientadores, psicólogos o asistentes jurídicos que les ayudarán en sus itinerarios de inserción sociolaboral. Además se están familiarizando con los espacios destinados a los servicios de dispensario médico que abrirá dos días por semana, las aulas de la escuela de padres y la de formación, dotada con equipos informáticos.

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