Una mirada a la Catedral más sorprendente

La Diócesis de Huesca organizaba este sábado 2 de noviembre, Día de Difuntos, dos visitas guiadas a la Catedral desde un punto de vista diferente, para conocerla como monumento funerario. En ellas se podían ver los panteones y enterramientos que hay en este templo. También se abrían para la ocasión las criptas que hay en sus sotanos, habitualmente, cerradas al público. Numerosos oscenses acudían a participar en estas actividades que la organización califica de éxito.

Las visitas se iniciaban en el Museo Diocesano, donde se comentaban algunos aspectos de diferentes piezas expuestas relacionadas con el ámbito mortuorio,

como los lienzos de José Luzán sobre “La buena muerte” o el Juicio Final del retablo de Montearagón.

Uno de los aspectos que más llamaba la atención era la visita a las criptas de la sacristía, recientemente acondicionadas, y que han servido históricamente para el enterramiento de distintas dignidades eclesiales y civiles. Aquí, por ejemplo, está enterrado el que fuera Obispo de Huesca, Lino Rodrigo.

También se visitaba la capilla y cripta que los hermanos Lastanosa construyeron como panteón familiar, considerada uno de los conjuntos funerarios más bellos del barroco aragonés, y donde además de la familia, están los restos de Félix de Azara.

Se prestaba especial atención a aquellas capillas que fueron construidas con un fin funerario y donde se conservan lápidas o inscripciones mortuorias, es el caso de la capilla del Santo Cristo, la de San Andrés, la de la Virgen del Pópulo o la de Santa Ana. Igualmente la capilla de Todos los Santos donde se exponían distintos relicarios de la Catedral.

La visita recorría, además, las sacristías del templo donde se exponían algunos libros del Archivo capitular relacionados con ceremonias de difuntos.

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