La Fundación Agustín Serrate espera una solución que no recorte sus servicios

La continuidad de algunos servicios que realiza la Fundación Agustín Serrate para 175 personas con enfermedades mentales sigue en el aire tras conocer la reorganización que quiere hacer el GA y que afectaría a la mitad de su plantilla. La gerencia está pendiente de una próxima reunión con el gerente para acercar posturas. Los trabajadores y los usuarios, por su parte, se están movilizando para recoger firmas que apoyen la continuidad de los mismos servicios y profesionales.

El origen del problema se encuentra en los 22 funcionarios que trabajan en la Fundación desde las transferencias sanitarias. Llevan 13 años trabajando en el centro y ahora el Gobierno de Aragón asegura que no se puede seguir con esa situación de trabajadores públicos en una entidad privada.

Los usuarios también se están movilizando para conseguir firmas. Para ellos es muy importante poder acudir cada día al centro de día y tener el apoyo de personas que los conocen desde hace muchos años. Incluso hablan del ahorro económico que ello supone.

La Fundación Agustín Serrate atiende a 175 personas con enfermedad mental grave y crónica en la provincia. Lo hace a través de su centro de día Arcadia, de pisos tutelados y de los programas de empleo. El Gobierno de Aragón afirma que su deseo es que esta entidad siga dando el servicio, pero mantiene que debe hacerlo “con los ajustes que tengan otros centros privados”. La Fundación espera acercar posturas.

A la espera de una reunión con el consejero y de la toma de decisiones, usuarios y trabajadores están recogiendo firmas porque aseguran que eliminar a la mitad de la plantilla supondría reducir el horario del centro de día, atender a menos personas y la desaparición de programas de empleo. Además, recuerdan que también hay que tener en cuenta aspectos "de fondo" como el perjuicio que supondría romper el vínculo entre usuarios y trabajadores.

Un informe realizado por los trabajadores habla de que el nuevo contrato supondrá la reducción de un 30% del presupuesto de la entidad. Esto supondría, aseguran, la reducción del 50% de la plantilla y del 53% del horario del centro de día Arcadia. “Tendrá que pasar de un horario de 8 de la mañana a seis de la tarde en vez de 8 menos cuarto a diez de la noche como hasta ahora”. Esto último afectaría a los pacientes más agudos que necesitan suministro diario de medicación, la cena de algunos usuarios y la atención en situaciones de pre-crisis.

Los recortes que augura la Fundación no acaban allí. Su presidente, Javier Borau, habla de dejar de atender a algunos usuarios porque “no llegaríamos”. Los programas de empleo también se verían afectados y “tendríamos que hacer un ERE”.

Comentarios