"Huesca suena y sabe muy bien fuera de la provincia"

Así lo aseguraba Josetxu Souto, responsable del Bar La Carrasca de Ainsa, tras su participación en el IX Concurso Nacional de Tapas y Pintxos de Valladolid, una experiencia que describe como “verdaderamente gratificante”. La tapa reivindicativa “Flor de calabacín de Bilbao a l’Ainsa por la Yebra de Basa-Fiscal”, con la que este establecimiento sobrarbense ganó este año el concurso de tapas provincial, ha sido la representante de la gastronomía altoaragonesa en los últimos días en este certamen.

La tapa ha logrado llamar la atención por su sabor pero sobre todo por la puesta en escena de su presentación. Esta flor de calabacín rellena de bacalao con pimiento de piquillo era colocada en una superficie de metacrilato sobre un soporte elaborado con una carrasca. La presentación terminaba con un pequeño truco de magia en referencia a la campaña “Huesca la magia de la gastronomía”. Este truco consistía en introducir una trufa de Graus y un poco de queso Flor del Aspe en un embudo, que se convertía en el aceite que remata la tapa.

La propuesta gastronómica del bar La Carrasca ha tenido que competir en el concurso nacional con “verdaderas obras de arte de cocina en miniatura”, como las describía Souto, que asegura que la experiencia ha sido una buena fuente de inspiración para futuras creaciones. Souto califica de “impresionante” tanto la organización del concurso como la implicación por parte de toda la ciudad de Valladolid en su desarrollo.

Este año, el pincho ganador ha sido un “Coulant de cocido” del cocinero asturiano Pedro Martino que estaba elaborado a base de garbanzos, chorizo, tocino, chamón, zanca de pollo, huesos de caña, puerro, zanahoria, cebolla, ajo, aceite de oliva, agar-agar y cola de pescado.

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