Algunas reformas electorales pueden mejorar la democracia

PAR

Ya conocemos las nuevas fórmulas socialistas para regenerar la democracia. Algunas son cuestiones internas sobre las que no podemos ni debemos opinar. cada partido es soberano para organizarse como estime más oportuno. Otras, en cambio afectan al resto de formaciones y a la propia democracia por lo que sí podemos opinar.

Una de sus medidas estrella ha sido las listas cremallera para garantizar una mayor presencia de mujeres en las instituciones. Cara nos salió alguna elección de ministra en la época de Zapatero, obsesionado por alcanzar la plena paridad. La sociedad ha asumido plenamente la integración de la mujer y su acceso a puestos de responsabilidad. Nuestro partido ha tenido consejeras, diputadas, alcaldesas y muchas de ellas están en la ejecutiva rindiendo a un altísimo nivel.

Sin embargo, a menudo me pregunto si las diferencias entre un hombre y una mujer de treinta años o un hombre y una mujer de 60 años son muchas. Sinceramente, no creo que la paridad ni las listas cremallera logren una mayor identificación con la sociedad. la diferencia radica en la cuestión generacional. hay más diferencias entre un hombre de 60 años y otro de 30, que entre dos personas de la misma edad de diferente género.

Esa sí sería una cuestión a estudiar: la incorporación de los jovenes en las listas que garantizasen una mejor representación de la sociedad. Son los jóvenes los que tienen una desafección mayor y a lso que corresponde diseñar el Aragón dle mañana. Personalmente, soy partidario de que los menores de 35 años ocupen, por ejemplo, un tercio de los puestos de las listas electorales en las circunscripciones más grandes o destinadas a cámaras legislativas. En pequeños municipios, como los nuestros, es más complicado.

Nuestro partido ha creido en ese principio y se llegó a dar la circunstancia de que en la sexta legislatura, las dos diputadas más jovenes eran de nuestro partido, María Herrero y Marta Usón. Las dos mujeres y jóvenes, lo que habría sido destacado sin duda, de tratarse de otra formación. Al igual que el hecho de que María, con tan sólo 25 años fuera capaz de poner en marcha, con sumo acierto, el Instituto de la Juventud de Aragón.

Otro debate sempiterno es el de las listas abiertas. Quizá porque nadie haya reparado que tenemos listas abiertas desde hace 36 años para la elección del Senado español. Tras las cortes constituyentes, fui elegido senador por Teruel. me cabe el dudoso honor de ser el senador más votado de la provincia. Y digo dudoso porque tengo que aceptar que tener un apellido que comience por Biel otorga más posibilidades para salir que si me hubiese apellida Zurbarán, quien nunca habría sido senador. La ordenación alfabética de las listas es definitiva y determina qué senadores salen elegidos y cuales no. El votante no recapacita realmente en su posibilidad de votar de forma diferente. es la constatación de que no es la solución, porque la inmensa mayoría de votantes desconoce a todos los integrantes de las listas.

Sin embrago, hay cuestiones sobre las que no se ha debatido. hace dos años entregamos en las Cortes de Aragón una proposición de ley para modificar la elección de los consejos comarcales. Actualmente, sus miembros se escogen de forma indirecta, entre los cargos locales de la comarca, lo que impide a los ciudadanos cvotarlos de forma directa. La elección libre y directa es un priuncipio legitimador fundamental para lograr una mayor identificación del ciudadano con sus representantes. principio que quizá podría trasladarse también a las diputaciones provinciales, cuyos miembros son igualmente elegidos de forma indirecta lo que agranda la desafección.

El sistema electoral funciona a grandes rasgos, pero no es una cuestión inmutable y cabe su reforma, desde el consenso, la responsabilidad y el rigor.

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