Simulacro de rescate en los Mallos de Riglos: un trabajo que impresionaba al Ministro del Interior

El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, aprovechaba su visita para imponer la Cruz de Plata al Mérito de la Guardia Civil al Servicio de Montaña, para conocer de primera mano cómo funcionan los grupos de rescate. Se realizaban cuatro simulacros de rescate a escaladores en los Mallos de Riglos.

El primero de ellos simula el socorro a un escalador que se queda en lo alto de “El puro”, una aguja de roca junto al mallo principal. Hasta allí llega un helicóptero que con enorme pericia se acerca tanto hasta la roca que con un simple patín hace posible que el rescatador y el socorrido entren a la cabina del helicóptero por su propio pie. El viento es el gran enemigo de este tipo de operación.

En otro de los rescates comunes se utiliza una tirolina por la que baja la camilla a una velocidad controlada. Es la opción usada si el rescatado está herido y se ha quedado en la mitad de la pared. Las dificultades llegan por la longitud necesaria de la cuerda. Era el caso, así que se procedía a hacer un empalme de estribos hasta llegar al suelo.

El helicóptero volvía a aparecer en una evacuación de otro escalador aislado en el punto denominado "Espolón del Adamelo". Allí el socorrido se encuentra en una repisa a la que un efectivo de la guardia civil accede descolgándose desde el helicóptero. Minutos más tarde el aparato vuelve para rescatar de la repisa a ambos.

El cuarto de los supuestos simulados tenía lugar en el “Mallo Visera”, una pared desplomada de gran dificultad en la que los escaladores pueden quedarse colgados sobre el vacío. A su rescate acudían dos cordadas que accedían desde lo alto del mallo.

Catorce instructores del Servicio de Montaña de la Guardia Civil y la escuela de montaña de Candanchú participaban en este simulacro. La filosofía de los grupos de montaña es estar siempre a pie de monte y la formación de los 254 especialistas que forman parte de los grupos repartidos por toda España es ininterrumpida. En los últimos años están potenciando la formación en espeleología.

Escalada, barrancos o cuevas. Los Grupos de Rescate en Montaña de la Guardia Civil se preparan para cualquier accidente, pero recuerdan que la prevención es esencial. Las nuevas tecnologías como la localización por gps que tienen los nuevos teléfonos móviles ayuda en muchas ocasiones a situarla llamada de auxilio, pero no hay que confiarse porque la falta de cobertura es muy común. LA regla de oro para salir a la montaña es ir siempre acompañado.

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