Opinión: Comunicado del Aeroclub Nimbus sobre las deficiencias del aeropuerto Huesca-Pirineos

Ante los recientes debates en el Congreso de los Diputados y en el Senado sobre la compatibilidad del aeropuerto de Huesca con sus actividades históricas, el Aeroclub Nimbus, en su calidad de aludido, perjudicado y último representante de la actividad que se inició en aquel lugar hace más de ochenta años quiere realizar los siguientes comentarios:

No es cierto que el aeropuerto esté certificado según lo dispuesto en el RD 862/2009. A pesar de de que AENA manifiesta lo contrario, incluso en sede parlamentaria, la realidad es que siempre lo ha hecho sin aportar la documentación que según dicho decreto debiera estar disponible de manera pública. El hecho es que ni la denominada pista deportiva, ni la plataforma que da servicio a todos los hangares del aeropuerto cumplen las normativas de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) y que por lo tanto, si bien es posible que el aeropuerto haya podido ser certificado, ello solo se puede haber conseguido excluyendo dichas superficies.

Esta falta de transparencia, añadida a las dudas consecuencia tanto de nuestros conocimientos técnicos y experiencia acumulada, como a las resultantes de las conversaciones mantenidas con los más altos cargos de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea, puede dar lugar a interpretar que el ente gestor de los aeropuertos nacionales está ocultando deliberadamente esta realidad incluso a los últimos gobiernos de la Nación y se resolverían con la simple aportación de esta documentación.

Otra hecho relevante, relacionado con las irregularidades de la pista deportiva es, a nuestro juicio, la reciente limitación de usos que el Procedimiento Operativo refleja oficialmente en las cartas de navegación del aeropuerto (AIP). En esta publicación, esencial para las operaciones aeroportuarias, se prohibe el uso de la pista deportiva para aviones de patín de cola y aviones de escuela, lo que es un evidente reconocimiento de la existencia de un grave problema que afecta a la seguridad de esas instalaciones que lógicamente impide su certificación. Si la pista deportiva y sus instalaciones adyacentes cumplen las normas ¿por qué se limitan más de diez años después de ser diseñadas? Y si se limitan ¿por qué se afirma reiteradamente su idoneidad técnica? ¿Puede tener quizás relación con el accidente que sufrió el 16 de mayo de 2010 la aeronave de matrícula alemana D-FSKY (avión de patín de cola) que nunca fue investigado por la Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes de Aviación Civil?

La plataforma de estacionamiento y movimiento de aeronaves situada frente a los hangares del aeropuerto dispone de una anchura inferior a la envergadura de los planeadores a los que debiera dar servicio. Rayando el surrealismo, esta superficie oficialmente no existe y de hecho ni siquiera aparece reflejada en la documentación del aeropuerto. Incluso ahora parece ser necesaria la construcción de un nuevo hangar para el helicóptero de la Guardia Civil a quien se le “invita” a abandonar las instalaciones en las que ha operado durante más de dos décadas y que ahora se reconocen como no aptas o incluso inexistentes.

El resultado de todo ello es que el antiguo aeródromo, perfectamente capaz de soportar de manera simultánea la actividad de vuelo sin motor, el paracaidismo, los aviones y helicópteros de los dispositivos de extinción de incendios forestales y el helicóptero de rescate de la Guardia Civil, hoy, después de más de 60 millones de euros y no menos de 4 millones de déficit anual, ha visto partir ya al dispositivo de extinción de incendios, al paracaidismo y más recientemente al Aeroclub Nimbus. Unicamente el helicóptero de rescate de la Guardia Civil, con cada vez más restricciones, permanece todavía en las instalaciones. Sin olvidar que el objetivo de la ampliación en cuanto a movimiento de pasajeros es evidente no ha cumplido las expectativas previstas ¿qué hemos ganado entonces con la construcción del Huesca-Pirineos?

Desde la llegada de AENA en el año 2001 a las instalaciones del antiguo aeródromo de Monflorite-Alcalá, la persecución y absoluto desprecio hacia nuestra actividad ha sido constante, con claros abusos de poder y maneras absolutamente prepotentes propias de aquel que se sabe impune, cuando en teoría, debiera ser el artífice de potenciación. Significativamente, en el mismo momento en el que se anunció la construcción del Aeropuerto, el antiguo operador, la Sociedad Estatal para las Enseñanzas Aeronáuticas (SENASA), manifestó la incompatibilidad de actividades y abandonó las instalaciones con el inicio de las obras. Consideramos que el solo hecho de haber permanecido doce años más soportando estas actitudes es muestra de nuestra firme voluntad de permanencia.

El exceso de celo en la aplicación de las normativas, la sistemática supeditación de la actividad deportiva a cualquier otro uso (no necesariamente aviones de pasajeros) que pudiese tener el aeropuerto, las dificultades de acceso, el continuo deterioro de las instalaciones deportivas, el detrimento de las condiciones de seguridad reconocido en su día por el propio Ministerio de Fomento y el hecho de que el aeropuerto permanece abierto durante únicamente cinco horas diarias, nos lleva a afirmar que a lo único a lo que AENA no ha puesto dificultades desde la inauguración del aeropuerto es para cobrar el alquiler de las superficies que disfrutábamos y que dependen de su gestión directa.

En octubre del año 2009, la Agencia Estatal de Seguridad Aérea emitió un informe en el que empezaba afirmando que “en relación con la operación que se realiza actualmente en el Aeropuerto Huesca-Pirineos, antiguo aeródromo de Monflorite, y en concreto con la operación de Vuelo sin Motor, se informa que en opinión de este Servicio deTrabajos Aéreos Aviación deportiva, no es compatible con el resto de actividad aérea que se realiza en dicho aeropuerto” y terminaba diciendo que “con el único fin de preservar la seguridad, se recomienda se pongan todos los medios necesarios a fin de facilitar la actividad del Vuelo sin Motor en otro lugar de la zona para así preservar la actividad sin que se produzcan perjuicios a terceros y posibles reclamaciones judiciales”.

Entre ambas afirmaciones, dicho informe relacionaba hasta 15 deficiencias, todas ellas de seguridad, que afectan a TODOS los usuarios del aeropuerto y que salvo contadas excepciones, nunca han sido abordadas. Este informe trajo como consecuencia la reafirmación de la incompatibilidad mediante la redacción de unos nuevos procedimientos que obligaban y siguen obligando a detener la actividad deportiva cuando hubiese actividad de vuelo instrumental en la pista de nueva construcción. Esto no es compatibilidad.

Entre los principales desajustes se define la discrepancia de las medidas de la llamada pista deportiva entre las reconocidas por AENA y las reguladas mediante el RD 1840/2009 que continua en vigor y define, además de sus dimensiones, su categoría y servidumbres aeronáuticas. Tanto es así que los manuales de operación de las aeronaves que utilizaban dicha pista exigen unas dimensiones de pista superiores a las reconocidas por AENA.

Desde el Aeroclub Nimbus nunca hemos discutido la decisión u oportunidad de construir un aeropuerto comercial en Huesca. Sin embargo, si que cuestionamos la ejecución y falta de cumplimiento de las directrices estatales por parte de AENA, primer y único responsable de satisfacer el encargo que el Estado materializó en la redacción del Plan Director y que en este punto era meridianamente claro: el “encargo” era ampliar unas instalaciones existentes para permitir la llegada de aeronaves de pasajeros.

En este mismo sentido creemos también necesario recordar que las Cortes de Aragón, a través de la Comisión de Ordenación Territorial reunida el 12 de febrero de 2001 acordó que “Las Cortes de Aragón instan al Gobierno de Aragón para que se dirija al Gobierno Central en relación con la prevista inversión en el aeródromo de Monflorite, para que ésta se lleve a término garantizando en en todo caso las actuales actividades en materia de formación y práctica de vuelo sin motor se vean mejoradas y potenciadas”.

Insistimos pues en nuestra voluntad de quedarnos al margen de la discusión sobre si los responsables son los que decidieron la construcción del aeropuerto y pusieron la primera piedra o, si por el contrario habría que buscar responsabilidades entre los que pusieron todas las demás piedras. Nuestra demanda persigue únicamente la búsqueda de soluciones. El hecho es que aquel aeropuerto que se tenía que haber construido de manera compatible con las actividades históricas soportando a la vez movimientos de pasajeros de hasta 120.000 pasajeros al año, ha demostrado no serlo con cifras que no superan el millar de pasajeros anuales, y de eso es fundamentalmente responsable el estamento técnico.

Por último decir que según lo manifestado hace escasos días en el Senado por el grupo en el Gobierno cuando afirmó que “según lo establecido por la normativa aeronáutica existen puntos incompatibles para el uso del Aeropuerto para la práctica del vuelo sin motor”, se están reconociendo un hecho que consideramos muy graves. Siendo eso así ¿por qué razón no se buscan esas responsabilidades y en su lugar se limitan a responder que el problema ha desaparecido puesto que sus antiguos usuarios han abandonado las instalaciones? En esa respuesta no se transmite que la realidad es que ello ha sido el resultado final de una cadena de acontecimientos, sobradamente comentados, que nos ha obligado a tomar la decisión más dura que se nos podía plantear. El Aeroclub Nimbus no ha abandonado el aeropuerto de Huesca, el Nimbus ha sido expulsado del que ha sido su hogar en las últimas ocho décadas. Obligado a renunciar a unas instalaciones condenadas a no cumplir su función, como única y dramática opción para evitar su propio fin como asociación.

En la situación actual y asumiendo el nivel de deterioro al que se ha visto sometido la actividad, queremos insistir en que por un elemental sentido de justicia, la única alternativa viable es la que recomendaba el Ministerio de Fomento mediante aquel informe de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea: con el único fin de preservar la seguridad, se recomienda se pongan todos los medios necesarios a fin de facilitar la actividad del Vuelo sin Motor en otro lugar de la zona para así preservar la actividad sin que se produzcan perjuicios a terceros y posibles reclamaciones judiciales.

Huesca, 15 de diciembre de 2013

Junta Directiva del Aeroclub Nimbus de Vuelo a Vela

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