El IAA y la CHE piden a Lupiñén impuestos por saneamiento, a pesar de que cuenten con una depuradora en servicio

El municipio de Lupiñén ha recibido a lo largo del año cartas de Instituto Aragonés del Agua (IAA) y de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) pidiendo un impuesto por saneamiento de agua, cuando el municipio cuenta con su propio sistema de saneamiento, y pagar también por vertidos a las aguas de la zona. El alcalde de la localidad califica estas reclamaciones como “afán recaudatorio”.  Se trata de una localidad que cuenta con su propio sistema de saneamiento de aguas residuales, una depuradora cuyo rendimiento está revisado y certificado por un técnico, revisión aceptada por el IAA, pero dice que el canon es un impuesto a la contaminación por lo que hay que pagarlo. La CHE, por su parte, pide dinero por vertido, la cantidad correspondiente a los cuatro últimos años y que se presenten proyectos para depuración adecuados de cara a implantarlos en el municipio. El alcalde de Lupiñén, Joaquín Til exige a ambas instituciones que se aclaren, y se niega a cobrar ninguna cantidad económica a los vecinos por este asunto.   Joaquín Til pide que o bien sea el IAA el que asuma la gestión del saneamiento o que dejen que el municipio lo haga mediante su propio sistema. Precisamente, El PP y PAR presentaban recientemente una proposición parlamentaria para que el Gobierno de Aragón (GA) siga aplicando un sistema de exenciones a las entidades locales que no cuenten todavía con depuradoras en servicio; y también que el IAA asuma directamente la gestión del canon de saneamiento.

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