Críticas y propuestas de Ecologistas en Acción-Cinca a la limpieza del Sosa

Ecologistas en Acción-Cinca ha elaborado un informe evaluación sobre los trabajos de limpieza del río Sosa, aguas abajo del puente del ferrocarril, en Monzón. En él, la asociación critica parte de las acciones llevadas a cabo, que a su juicio, “ha supuesto un despilfarro de fondos públicos”, y expone su propuesta de limpieza.

Según denuncian, el paso de maquinaria pesada por el interior del cauce y la retirada de sedimento, ha supuesto la destrucción del ecosistema existente. Explican, además, que el tratamiento ha sido distinto según el tramo: entre el puente del ferrocarril y la antigua N-240; el del centro urbano; y aguas abajo del puente de La Jacilla.

Para Ecologistas en Acción-Cinca, “la petición o consentimiento de este tipo de trabajos por parte del Ayuntamiento de Monzón constata la falta de sensibilidad ambiental de este equipo de gobierno, pues supone la destrucción del hábitat de numerosas especies que convivían en el tramo urbano con los ciudadanos”.

Consideran la actuación como innecesaria, ya que “hubiera sido suficiente la eliminación de las cañas y la corta puntual de vegetación en algún tramo, todo ello de forma manual, con menos impactos ambientales que la utilización de maquinaria y contribuyendo a la generación de empleo”. Asimismo, critican que ni siquiera la actuación ha servido para retirar la basura que sigue en el cauce.

La propuesta de la asociación ecologista para este tramo sería dejar que la vegetación natural habitará en él, y con ella, su fauna asociada. Plantean, además, acometer cortas anuales de la especie que tienda a ocupar un excesivo volumen no compatible con otros usos, y con la seguridad en el caso de riadas. Esas cortas –añaden-, deberían hacerse de forma manual y por personal instruido en el conocimiento de esas especies incompatibles.

También plantean potenciar especies deseables en este espacio, concretamente, plantando un tamarizal del puente de la Jacilla hasta la desembocadura en el Cinca, zona considerada como inundable tanto por el PGOU como por la CHE. Así, apuntan se crearía una bóveda vegetal de arbolillos con el tiempo que evitaría cualquier tipo de mantenimiento dentro del cauce, al conservarlo libre de vegetación bajo su sombra, a la vez que generaría un mini ecosistema con grandes posibilidades de albergar una rica diversidad.

Ecologistas en Acción-Cinca concluye manifestando la “incongruencia de dedicar recursos económicos cada seis años, simplemente para destrozar lo que la naturaleza ha conseguido crear en ese tiempo, sin conseguir la más mínima mejora de seguridad ante riadas y produciendo únicamente un destrozo que el propio río revertirá una y otra vez, sin que todo ello suponga un cambio estético significativo en el cómputo global del tiempo.”

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