Satisfacción por el resultado del concurso de Tapas de Huesca

Este lunes se reúne el jurado del Concurso de Tapas de Huesca que ha llegado a su edición número 12 y que se ha cerrado con un balance, según sus organizadores, de forma muy positiva. El martes-miércoles se conocerán los ganadores.

105 establecimientos han presentado 210 tapas de todo tipo y que han servido para dinamizar un mes calificado de “tranquilo” en este sector. La idea de esta edición era superar las 225.000 tapas. Otro aspecto positivo ha sido la participación de establecimientos de fuera de la capital.

El concurso otorgará este lunes premios en un montón de categorías: Mejor Tapa, Tapa Vanguardista, Tapa Tradicional, Tapa con Longaniza de Graus, Tapa con Ternasco de Aragón IGP, Tapa con productos de la comarca Hoya de Huesca, Tapa con cerveza San Miguel o Vinos del Vero y establecimiento con Mejor Servicio. Todos estos premios serán elegidos por un jurado designado por la organización al término del concurso.

El presidente de la Asociación de Hosteleria, ha explicado que, “más que la economía, importa la difusión” que se dan los cocineros y los servicios de los bares y restaurantes, según indica Roberto Pac, quien asegura que “la cuestión no es cuantificar la cantidad de tapas vendidas”.

La evolución durante estos doce años del concurso ha sido “significativa”, según Pac, y las líneas en que se ha actuado han sido “correctas” en general, pero de cara al futuro deben pulirse algunos detalles.

Por ejemplo, varios establecimientos se exigen mucho con este concurso, lo hacen con “la aspiración de crear la mejor tapa todos los años y ganar el certamen, y además mantienen la cultura de tapa durante el resto del año”; estos son “los que mantienen el tipo durante la semana de concurso porque han hecho las cosas bien”, explica Pac. Sin embargo, otros hacen las tapas “como mero compromiso”, lo que implica “un flaco favor a la Asociación” y se merece “un tirón de orejas”, considera Pac.

El esfuerzo de los hosteleros es lo que aporta nivel al concurso y el adjetivo “gastronómica” a esta ciudad, asegura Pac, quien está convencido de que el cliente es un “gran crítico gastronómico” cada vez más exigente.

Recuerda el presidente de los hosteleros aquel invierno en que se lanzó por primera edición este concurso para salvar un mes de invierno difícil, noviembre, la “antesala de la Navidad”, y había pocos bares que ya empleaban todo su ingenio. Pac observa que en este momento, el cliente no demanda únicamente una “tapa maravillosa”, sino también un “buen vino para acompañarla”, un lugar espacioso con calefacción y un servicio impecable.

El cocinero del Hotel Abba de Burgos, y concursante del programa de Antena 3 Top Chef, Antonio Arrabal, visitaba el Hotel Abba de Huesca el último día de concurso de tapas.

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