El gaditano Augusto Arana ganador del Premio Internacional de Escultura Ángel Orensanz

Este lunes (25), se ha reunido el jurado encargado de fallar el XV Premio Internacional de Escultura Ángel Orensanz, que organiza el Ayuntamiento de Sabiñánigo cada dos años. En esta ocasión el lema elegido ha sido “La inmigración nos hizo crecer y ser lo que somos”, al que se han presentado un total de 25 propuestas, en general de una elevada calidad, según las manifestaciones vertidas de forma unánime por los miembros del Jurado. Estos han decido ganadora la propuesta número 6, denominada Crecimiento, del escultor de Cádiz, Augusto Arana.

Después visitar el espacio en el que se ubicará la obra ganadora, los miembros del Jurado han llevado a cabo, primero una selección de las obras que finalmente se integrarán en el catálogo y en la exposición a llevar a cabo en la Sala Municipal de Arte, del 6 de diciembre al 5 de enero y después ha determinado la escultura ganadora.

Así mismo, el jurado y también por unanimidad, ha decidido conceder tres menciones de honor a las propuestas, con el número 3: “Desarrollo” del tudelano Pedro José Jordán, los catalanes con la número 17, “Progreso”, de David Pérez y la número 24, “Encuentros”, de Manuel Fontiveros.

El lema de este año de la convocatoria ha sido una clara alusión al nacimiento y posterior evolución del actual Sabiñánigo, a principios del S. XX. Después de la puesta en marcha del ferrocarril y la creación de industrias químicas y metalúrgicas, esta localidad atrajo a numerosa mano de obra que hizo que Sabiñánigo pasara de 100 a 10.000 habitantes en menos de 100 años.

Convirtiéndose así, en un lugar de acogida en el que la mayor parte de sus habitantes procedía de pueblos de estas comarcas, de otros lugares de la geografía española o incluso de otros países europeos, aspecto que desde luego favoreció la generación de una idiosincrasia abierta, tolerante y acogedora.

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