Los ganaderos de porcino exigen al GA ayudas para mantener las Agrupaciones de Defensa Sanitaria

Las Agrupaciones de Defensa Sanitaria (ADS) de Aragón lamentan que la reducción de un 60 % de las subvenciones para el desarrollo de programas de defensa sanitaria ponga en peligro el estatus sanitario de las explotaciones ganaderas. Las ADS argumentan falta de apoyo político por parte del Gobierno de Aragón para asegurar su futuro. El sector porcino está sometido a una alta presión legislativa y de control por parte de las Administraciones Públicas. Esto es así debido a la repercusión económica que tienen las enfermedades transmisibles entre animales, pero sobre todo por la necesidad de garantizar la salud pública y la seguridad alimentaria.

El sector en Aragón mantiene más de 10.000 puestos de trabajo, sobre todo en el medio rural, supone un 3.4 % del PIB, un 60 % de la producción final ganadera de la Comunidad Autónoma, y un volumen de negocio de más de 1.200 millones de euros anuales. No reciben ningún tipo de ayuda directa de la Política Agraria Común y muy escasas indirectas. El Gobierno de Aragón ha reducido en los últimos años el presupuesto para el funcionamiento de las Agrupaciones de Defensa Sanitaria en un 60 %, quedando en 950.000 €, para el ejercicio presente, para todo Aragón y todas las especies, que junto a la reducción del año anterior correspondiente a la partida del Ministerio, les ha dejado, aseguran, en una situación insostenible.

Las ADS de porcino creen que, con estos presupuestos, el Gobierno de Aragón compromete la viabilidad y futuro de muchas de las Agrupaciones y como representantes del sector manifiestan su más absoluto rechazo al trato ofensivo que reciben por parte de la Administración. Añaden que encuentran partidas multimillonarias para proyectos de difícil justificación, pero parece que es imposible presupuestar unos pocos miles de euros que contribuyan a garantizar la seguridad sanitaria de un sector tan importante como el porcino. Aseguran que el Gobierno sí que está interesado en la fuente de ingresos que suponen los impuestos que genera su sector, por lo que el retorno al sector de una ínfima parte de los ingresos que generan sería más que suficiente.

Con el objeto de asegurar un control de campo directo y eficaz, el Gobierno de Aragón reguló el funcionamiento de las Agrupaciones de Defensa Sanitaria al amparo del Decreto 110/1990. Las ADS son entidades sin ánimo de lucro cuyos principales objetivos son garantizar la sanidad animal y colaborar en la mejora socioeconómica de las explotaciones ganaderas. Están constituidas por ganaderos, que se asocian al margen de su tamaño y de su orientación productiva, generalmente en torno a una unidad geográfica concreta. Al igual que en las personas, los programas sanitarios no se encuentran limitados a una explotación ganadera y deben acometerse desde un punto de vista más amplio. De esta manera los ganaderos se organizan en unidades geográficas homogéneas que gestionan programas sanitarios comunes, de acuerdo con la Administración Pública y las empresas integradoras.

Es de remarcar la colaboración directa e intensa con la Administración en los programas oficiales de lucha y control o erradicación de las enfermedades infecciosas y el cumplimiento de las actuaciones dentro de la Red de Vigilancia Epidemiológica Nacional. Sin la participación directa de las ADS la Administración habría carecido de las herramientas necesarias para la erradicación de enfermedades como la peste porcina o la enfermedad de Aujeszky.

Al demostrar su utilidad en el control de estas enfermedades, y gracias a su conocimiento e implicación con el territorio, con el tiempo las Agrupaciones han ido adquiriendo otras funciones que estaban siendo demandadas por el sector. De esta manera y a día de hoy, además de garantizar la sanidad, las ADS, trabajan en temas tan diversos e importantes para la sociedad en general como por ejemplo: Trazabilidad, higiene y seguridad alimentaria, protección del medio ambiente, identificación animal, bienestar en las explotaciones, mejora de la productividad, alimentación, reproducción… De hecho han llegado a convertirse en órganos de representación de los ganaderos. Para la realización de estas tareas las ADS contratan veterinarios con un profundo conocimiento del sector, del territorio y que colaboran continuamente con la Administración.

En su momento el Gobierno de Aragón reconoció el extraordinario trabajo llevado a cabo por todo el sector y especialmente por las A.D.S en la erradicación y control de determinadas enfermedades. Hoy, dicen, parece haberse olvidado y permite poner en jaque, no sólo a un sector tan importante en la economía de la región, sino también la seguridad y salud de la población en general.

Los representantes de las ADS de porcino quieren insistir al Gobierno de Aragón que rectifique sus políticas y que aporte los medios suficientes para garantizar la viabilidad de las ADS, que reconozca su importancia pasada, presente y futura a la hora de garantizar la seguridad de los consumidores y la viabilidad económica de un importante sector económico de la Comunidad.