72.000 euros para que la UZ continúe investigando la vacuna de la tuberculosis

El Departamento de Industria aportará 72.000 euros para que la Universidad de Zaragoza continúe con la investigación de una vacuna contra la tuberculosis. Esta vacuna busca activar el sistema inmunitario para que sea capaz de reconocer al agente infeccioso y proteja a largo plazo frente a la forma más común de transmisión de la enfermedad, la respiratoria.

El trabajo de los últimos 20 años ha dado lugar a la vacuna viva con más posibilidades en un futuro próximo. Durante este periodo es preciso experimentar en modelos animales de ratón adulto y neonato, para obtener datos que, junto con los resultados de seguridad en humanos adultos que se realizan en la actualidad, permitan preparar y presentar un dossier. Con él, se pretende que las autoridades sanitarias autoricen la realización de ensayos clínicos y de seguridad en recién nacidos que se podrán financiar muy probablemente con la convocatoria europea Horizonte 2020.

La aportación del Gobierno de Aragón cubrirá el 80% de los costes de la investigación prevista por la institución académica en la materia durante el próximo año. Este acuerdo respalda la que es una de las principales líneas de investigación que promueve en el área biomédica la Universidad de Zaragoza, y que destaca por su importancia y trascendencia: la del Grupo de Investigación de Genética de Microbacterias para la obtención y producción de una nueva vacuna contra la tuberculosis.

Se trata de una enfermedad que afecta a una tercera parte de la población mundial y que cada año desarrollan 9 millones de personas y que causa un elevado número de víctimas mortales, el 95% de ellas en países pobres.

El aumento en el número de casos que se observa desde mediados de los años 80, la rápida expansión de la enfermedad entre personas con un débil sistema inmunológico, la propagación de cepas resistentes a la mayoría de fármacos efectivos y el hecho de que por todo ello se hayan agravado los efectos de esta enfermedad hacen que volvamos a estar ante un importante problema de salud pública en todo el mundo. Que afecte sobre todo a los países menos desarrollados también añade relevancia el hecho de poder contar con una vacuna universal y económicamente accesible.

La única vacuna actualmente disponible contra esta patología (BCG) resulta eficaz para prevenir las formas graves de tuberculosis en los niños, pero tiene poca eficacia cuando se trata de luchar contra la tuberculosis pulmonar, que es la principal vía de transmisión.