Un decálogo de buenas prácticas para ofrecer la mejor trufa

trufa

La Diputación Provincial de Huesca ha creado un decálogo de buenas prácticas de la trufa que se cultiva en el Altoaragón, la trufa negra. El objetivo es formar y concienciar, tanto a cocineros como a consumidores, para proteger, difundir y divulgar el consumo de la “Tuber melanosporum”, creando cultura y turismo gastronómico.

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Se trata de un documento que recoge, por primera vez, una serie de cuestiones importantes en relación a la trufa, desde el momento de su recolección hasta su puesta a disposición del comensal. Pretende que sea un documento al que los establecimientos que lo deseen se puedan adherir, comprometiéndose a cumplir las 10 cuestiones que allí se recogen, garantizando información  y calidad en relación con el tratamiento de las trufas, especialmente de la trufa negra, autóctona de la provincia.

Existen diferentes especies de Tuber (trufas) que poseen diferentes calidades y aplicaciones culinarias, de ahí sus muy diferentes precios.

El desconocimiento que todavía hay entre la población, potenciales consumidores, y entre los propios cocineros, es la motivación que tiene la Diputación para elaborar este decálogo de buenas prácticas de la trufa de Huesca.

A los establecimientos que se adhieran a este decálogo, y se comprometan a dar esa información y calidad, se les entregará un distintivo para que sea visible en su establecimiento y certifique ese compromiso.

COMIENZA LA CAMPAÑA DE TRUFA

La provincia de Huesca cuenta con unas 1.000 hectáreas dedicadas al cultivo de la trufa. Huesca es una de las provincias españolas con más peso en el sector. En la provincia hay unos 280 truficultores. Este año, se espera que haya más trufas que en otras campañas.

De éstas 1.000 hectáreas, unas 700 corresponden a las que se han creado con las subvenciones dentro de los programas de cultivo de la trufa negra de la DPH. Algunas de las primeras plantaciones, con más de 6 ó 7 años, están dando sus primeros frutos y se está comprobando que son rentables.

Si al comienzo del programa de fomento del cultivo de la trufa negra era una actividad asociada a las comarcas de Sobrarbe y Ribagorza, posteriormente, el mapa de distribución se ha ampliado a la mayor parte del territorio altoaragonés. Aunque el programa de fomento del cultivo de la trufa de la DPH comenzó en 2002, fue dos años después, en 2004, cuando se comenzaron a crear el mayor número de plantaciones.