Castellón se queda con el tesoro más valioso de las Capuchinas

Un año y medio después de que las monjas Capuchinas abandonaran el priorato de la capital de la Plana para trasladarse a Barbastro, la Consejería de Cultura ha finalizado el inventario patrimonial de la orden, según publica el periódico El Mediterráneo. Este revela que en Castellón se quedaron las joyas patrimoniales, mientras que en Barbastro se encuentran solo obras menores. El Museu de Belles Arts, la Concatedral de Santa María y el monasterio de Núñez de Arce copan el 90% del patrimonio artístico de las Capuchinas.

En Castellón se custodian 65 piezas de primer nivel. Las joyas están en el Museu, como los 10 zurbaranes, una tabla gótica del siglo XV de la Estigmatización de San Francisco, una pintura de la Virgen del Rosario de Jerónimo Jacinto de Espinosa y una escultura de San Francisco, de Pedro de Mena. A estas se suman 15 piezas que están en Santa María, como una Sagrada Familia del siglo XVI; o la Virgen de los Dolores, de José Esteve, de 1798, que cada año procesiona en la Semana Santa, entre otras. Y, en el convento, permanecen una treintena de obras.

En Barbastro se guardan 65 obras de pequeño tamaño, entre telas, relicarios, medallitas, casullas y tres cuadros y cinco esculturas de pequeño tamaño, con valor litúrgico y personal. 

La salida de obras de arte fuera de la provincia ha generado controversia. La diputada autonómica de Compromís Mireia Mollà reclamó al Consell por escrito “explicaciones sobre el patrimonio de las capuchinas y el que se llevaron a su monasterio en Barbastro” y pidió “garantías” de su regreso a Castellón, atendiendo al depósito al obispado.

La consejera de Cultura, Mª José Català, argumentó en una respuesta a la Mesa de Les Corts, que “el inventario está ya finalizado, y el patrimonio debidamente protegido”. Asimismo, señaló que “las obras depositadas en Barbastro, de titularidad privada, permanecerán allí hasta que se levante el depósito”. Compromís ha lamentado que el Consell no dé garantías del regreso a Castellón de las piezas que viajaron con las monjas a Barbastro.