La Cartuja de Los Monegros seguirá en manos privadas y Sijena en 'stand by'

El patrimonio monegrino ha dado mucho que hablar en este 2013. El monasterio de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes, que se levanta poderoso en plena llanura monegrina, ha visto pasar de largo la oportunidad de pasar a ser de titularidad pública porque la DGA lo ha rechazado debido al alto coste de su restauración cifrado en 16 millones de euros. En la otra cara de la moneda, el ejecutivo autónomo se ha implicado en la reivindicación del patrimonio emigrado junto al Ayuntamiento de Villanueva de Sijena y emprenderá acciones legales para recuperar las pinturas de la Sala Capitular; también presentó una demanda por la compraventa de otros bienes artísticos para lo que se está a la espera de fecha para el juicio.

Ha sido un año crucial para la Cartuja, catalogada Bien de Interés Cultural. Por primera vez los actuales propietarios y herederos del inmueble, al fallecer las legítimas herederas, mostraron su voluntad de liquidar el impuesto de sucesiones con la entrega del monumento y ahora han fijado el precio en 260.000 euros para su cesión. Para la DGA los gastos derivados (actuaciones necesarias para la conservación y restauración del conjunto) superan los 16 millones de euros, según el informe que elaboró la Dirección General de Patrimonio. Ha tardado más de medio año en dar una respuesta.

Mientras tanto ha sido la reivindicación ciudadana la que más se ha dejado oír. Siempre ha existido un clamor popular de la mano de asociaciones y colectivos en Monegros pidiendo que las instituciones públicas se hicieran cargo del monasterio, de gran valor arquitectónico, histórico y artístico. Pero este año se ha concentrado en la Plataforma Salvemos la Cartuja, con un manifiesto ciudadano, una romería reivindicativa, recogida de firmas, etc. todo ello con la pretensión de que se invirtiera en el monumento para frenar sobre todo el deterioro de los frescos de Bayeu que alberga en su interior así como en la estructura del edificio.

El otro buque insignia del patrimonio monegrino es el Monasterio de Sijena y que continúa con varios frentes abiertos. Por un lado ya se dieron los pasos para la demanda interpuesta por Gobierno de Aragón y Ayuntamiento de Villanueva de Sijena, en la que se pide declarar la nulidad de pleno derecho de la venta de determinados bienes que hicieron las monjas a favor de la Generalitat. Sólo queda pendiente conocer la fecha del juicio que finalmente se celebrará en Huesca y no en Barcelona como solicitó el gobierno catalán.

Donde más pasos se han dado este año ha sido en las pinturas de la Sala Capitular del Real Monasterio de Sijena. Venció el plazo de un mes dado al Museo Nacional de Arte de Cataluña para poner estas obras de arte a disposición de su propietaria, la Orden de San Juan de Jerusalén, por lo que el Gobierno de Aragón emprenderá acciones legales para lograr su reintegración. El ejecutivo autónomo parece decidido a conseguirlo, de momento, se sigue a la espera.