Los animales, ¿un buen regalo por Navidad?

Los animales de compañía acaban convirtiéndose en un miembro más de la familia. Entre sus beneficios se encuentran la compañía y el cariño que ofrecen y, en el caso de los niños, una responsabilidad y unos hábitos que de forma posterior les serán muy útiles en la vida. Pero antes de llevar a casa a un animal hay que platearse varias cuestiones.

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La primera de ellas es que todos los miembros de la familia estén de acuerdo en contar con un animal en el hogar, en especial, si nunca se ha tenido uno antes. Cualquiera puede ser receptor pero hay que tener muy en cuenta que los animales necesitan una parte de nuestro tiempo para darles de comer, llevarlos al veterinario si tienen algún problema o, en el caso de los perros, sacarlos a pasear. Además, en el caso de viajar mucho no es muy recomendable contar con un animal.

Suele ser habitual regalar cachorros. Hay que tener en cuenta que cuando son pequeños no están educados por lo que es habitual que puedan hacer sus necesidades en casa o que mordisqueen objetos porque le están saliendo los dientes. Para educarlos hay que tener tiempo y paciencia. Además, los animales deben tener un espacio propio.

También es muy importante conocer qué tipo de animal se puede adecuar mejor a nuestras vidas. En el caso de los perros, hay razas mucho más activas y otras más pacíficas y tranquilas.

Además, hay que tener en cuenta que los animales también conllevan un gasto que aunque no sea muy grande, también hay que tener en cuenta.

Una vez analizados estos puntos, hay que pensar de dónde sacamos el animal. Se pueden comprar. En este caso se recomienda adquirirlos a criadores que se sepa que los cuidan de forma correcta. También está la opción de acudir a una protectora de animales donde sus cuidadores nos podrán explicar el carácter de cada ejemplar. En este caso, los animales se dan con chip, vacunas y desparasitados.